España, poco consumo de comida rápida

Según los últimos datos cerrados de la consultora DBK, que todos los ejercicios analiza el mercado del fast food en España, en nuestro país existían, a cierre de 2010, casi 4.000 establecimientos de comida rápida (3.940), 85 más que a lo largo del ejercicio anterior. De éstos, la franquicia conformaba una gran parte del negocio, ya que aproximadamente un 70% de estos establecimientos están operados en este régimen de negocio. Un mercado muy concentrado, por otra parte, ya que tan sólo las tres primeras marcas –por facturación- poseen el 62,8% del volumen de negocio. Una concentración que se hace más evidente aún si se habla de forma específica del subsegmento de las hamburgueserías, en el que dos marcas: McDonald’s y Burger King concentran un 95% de la cuota de mercado. El segmento de las pizzerías es algo menos concentrado –las tres primeras marcas, poseen el 80% de la cuota de mercado-; mientras que en lo que respecta a bocadillos, la tres primeras cadenas acaparan la mitad del negocio.

Poco gasto, todavía
Pero, dentro de este marco, en España todavía se gasta poco en fast food. Dice el estudio de EAE que los españoles son los que menos invierten en comida rápida, seguidos de italianos y australianos. El mercado nacional sólo representa el 0,69% del consumo mundial en fast food mientras que Estados Unidos, Japón y China son los tres países donde más se consume este tipo de servicios. EEUU, cuna de la comida rápida, aglutina el 35% del consumo mundial, seguido de Japón donde se invierte dos veces y media menos.

Pero, en contra de lo que pudiera llegar a pensarse, no son los americanos los que más se gastan, por persona, al año en este tipo de comida. De hecho, son los japoneses los que lo hacen, con una media de 169,03 euros al año –los norteamericanos gastan unos 166,94- que, comparados con los 21,81 euros al año por persona que nos gastamos aquí (los datos son de 2010), son bastante más.

Aún así, a pesar de las bajas cifras, España es el país industrializado, detrás de Francia donde más crece el gasto por habitante en los últimos años con un incremento de casi un 18% entre 2006 y 2010. Y las previsiones apuntan a que este gasto irá a más.

Porque el Strategic Research Center de EAE ha analizado lo que puede llegar a suceder en el mundo, en cuanto a gasto en comida rápida se refiere, hasta 2014. En este periodo de tiempo, dichas previsiones apuntan a que es posible que China desbanque a Japón y ocupe la segunda posición con una inversión de 27.717 millones de euros al año en comida rápida. En 2014, cada español se gastará una media de 25,65 euros al año en fast food. Comparado con el resto, tampoco es demasiado. Los ciudadanos que más invertirán en comida en 2014 seguirán siendo los japoneses con 173,32€ de media al año, seguidos de los estadounidenses con 172,88€ al año y los canadienses con 123,88€ al año. España en 2014 seguirá siendo el país industrializado con el menor gasto por habitante en comida rápida. Más del 60% de las transacciones en comida rápida se realizarán en China e India.

Cae la pizza, sube la hamburguesa
Además, en época de crisis, los locales de comida rápida parecen ser los únicos que aguantan el tipo a la hora de presentar resultados positivos en sus cuentas y ver las ventas menos afectadas que otros segmentos de la restauración. En realidad, eso tampoco es del todo cierto, pues, por ejemplo, según los datos de DBK, las cadenas de pizzerías experimentaron unas caídas en torno al 5%, debido al cierre de locales y a caídas en la facturación. Por el contrario, las cadenas de hamburgueserías aumentaron su cifra de negocio en un 5% en 2010, manteniéndose como el subsegmento que más creció en ese año. Habrá que esperar un poco para comprobar si la tendencia se mantuvo a lo largo del ejercicio pasado, todavía sin cerrar.

Los segmentos de bocadillerías y otro tipo de establecimientos también crecieron en 2010, entre un 3 y un 4%, con lo que la rentabilidad sectorial, en líneas generales, se mantuvo.
¿Por qué? Pues existen varias razones. La más importante es que en épocas de crisis como la que se vive en la actualidad, el fast food, al ser un segmento de ticket medio más barato, se convierte en refugio para consumidores de niveles superiores, que pierden poder adquisitivo pero que desean seguir saliendo a comer, cenar, etc, fuera y encuentran en la comida rápida lo que necesitan.

Por otra parte, las cadenas de comida rápida han decidido ‘reforzar’ ese activo a costa de diversas políticas. En unos casos de promociones más o menos agresivas de precio, rebajándolos un poco más –por ejemplo, la euromanía de los miércoles de Cervecería 100 Montaditos-, los productos a un euro de McDonald’s, las ofertas 3×1 de Telepizza, o los nuevos menús de Burger King y KFC…
En otros casos, las firmas apuestan por continuar arañándole cuota de mercado a otros segmentos a base de añadir nuevos servicios que las fortalezcan un poco más: tales como las pruebas que ha comenzado a hacer con el delivery Burger King, o la ampliación de horarios por parte de McDonald’s así como la puesta en marcha de los McCafé, redecoración y modernización de los locales, etc.

Con todo esto, las previsiones más inmediatas apuntan a que las ventas totales de las cadenas podrían haber superado los 2.700 millones de euros –son datos aún sin cerrar- en 2011, con un crecimiento del sector del 4%, que podría llegar al 5,5% este mismo año. El segmento de las hamburgueserías continuaría siendo el más dinámico.

Fast food en franquicia
Con todos estos elementos, como decíamos al principio, el fast food se convierte en el caldo de cultivo idóneo para operar en franquicia. Repetimos: aproximadamente un 70% de los locales de estas cadenas, funcionan como tales. Y dentro de las franquicias de restauración, las de este segmento son las que aportan, mayor número de locales y también mayores ventas.

La franquicia hostelera en España enclavada dentro de la comida rápida, facturó el año pasado unos 2.082 millones de euros, según los últimos datos de la consultora especializada Tormo & Asociados. En su Informe de la Franquicia en España 2012, desde Tormo se refleja que el número de enseñas que pueden enclavarse dentro de la comida rápida, fue de 31 con unos 2.653 locales. Éstas, además, dan empleo directo a más de 24.550 personas. Unas cifras que las convierten en las más rentables del mercado aunque también son las que exigen una mayor inversión.JIsabel Cano