Espacios funcionales y ambientes únicos

El estudio de Alicia Mesa es el artífice del interiorismo de tres de los restaurantes del grupo madrileño La Misión: El Olvido, El Recuerdo y Sibara. La decoradora les ha otorgado una personalidad mediterránea pero diferenciada a cada cual. Al margen de encargos concretos, Mesa se decanta por espacios limpios, maderas, colores naturales e iluminaciones cálidas.

Desde el año 2000 Alicia Mesa ha proyectado otros espacios como la Pizzería Aldo Sebastianeli, el bufete de abogados Delgado & Ibáñez Asociados, oficinas y sobre todo viviendas particulares. Si le dan a elegir, se queda con los establecimientos de ocio: “Un restaurante es mucho más dinámico que una vivienda. Tienes más manga ancha para hacer cosas interesantes y divertidas”, declara, aunque su trayectoria en este campo no ha hecho más que empezar.

Su estilo personal tiende al minimalismo y la funcionalidad, aunque Mesa asegura que se adapta a los gustos y necesidades de cada cliente, como sucede en el caso de los tres restaurantes mencionados. Estos establecimientos casual dinning del Grupo La Misión perteneciente a la familia Galán, venían marcados de antemano como restaurantes tradicionales, con una cocina mediterránea y un precio asequible que oscila entre los 20 y 30 euros. Pero aún con una línea perfectamente marcada por el cliente, siempre hay margen para la creatividad.

En El Recuerdo, abierto en 2005, se combinaron blancos y negros con una luz muy matizada y se colocaron grandes espejos que multiplican el espacio.

El Olvido, el proyecto que llegó dos meses después, se caracteriza por separaciones realizadas en pladur, con iluminación interior, como si fueran tabiques con luz interna. El color protagonista es el naranja, que da como resultado un espacio alegre y luminoso. En 2007 llegó Sibara, en las afueras de Madrid. En él se combinó el blanco de unas paredes con acabado rugoso, con el azul de las vigas vistas y los elementos de madera, lo que le da un aire fresco y muy mediterráneo que se acentúa de noche por la luz de las velas.

Luces cálidas e indirectas
La iluminación precisamente es para la interiorista un elemento clave en un restaurante. “Me gustan las luces cálidas, que no deslumbren pero sean suficientes para que puedas leer la carta. Nunca utilizo luces directas ni blancas”. Es fundamental, asimismo, la disposición de las mesas, que ayudan a crear espacios de intimidad, según Mesa. “Juego mucho con el volumen, a cortar las líneas continúas”.

El elemento de mobiliario que, de acuerdo con esta profesional, otorga el rasgo distintivo son las sillas, que pueden crear una atmósfera clásica o moderna. Son más visibles que las mesas, cubiertas por manteles.

En los últimos años, las cocinas vistas se han convertido en un elemento decorativo más, no sólo en los restaurantes, sino también en las casas particulares, según Mesa: “Ya no tenemos el concepto de cocina de restaurante como algo industrial y horroroso, sino algo más estético. Comenzó haciéndose en los de cocina japonesa y se ha extendido”, señala.

Es aficionada a los espacios donde predominan los acabados naturales en muros y pavimentos, el hormigón pulido, el cemento, las piedras sin brillo, el acero cortén, las maderas con cera y las pinturas plásticas mate. Sus influencias apuntan al arquitecto japonés Tadeo Ando, maestro en el empleo del hormigón liso con las marcas del encofrado visibles, a la hora de crear planos que sirvan como superficies para captar luz. Mesa admira igualmente la resolución y funcionalidad de los espacios interiores que crea el estadounidense Frank Gehry y la claridad y juegos de volúmenes del portugués Álvaro Liza. Artistas de otras disciplinas como Chillida o Kandinsky también tienen un hueco entre sus favoritos.

En cuanto a los locales madrileños por los que siente especial debilidad, destaca El Mercado de la Reina, la discoteca Fortuny, Moma y el ya célebre Ramses, de Philippe Starck. De este último opina: “Me parece que está muy bien resuelto. La iluminación es perfecta, mezcla lo clásico con lo moderno creando espacios lujosos,… Es el que ha roto un poco la lanza por los interioristas. Gracias a él somos más reconocidos”. l

Un breve repaso a su trayectoria

Alicia Mesa Álvarez (Madrid, 1968) es licenciada en Arquitectura de interiores por la Escuela de artes decorativas de Madrid y Master en diseño de interiores por la Universidad de Salamanca. Su periplo profesional comenzó en distintas constructoras, hasta que en el 2000 crea su propia empresa de interiorismo y reformas, ocupándose principalmente de casas particulares, oficinas, y en los últimos tiempos, también restaurantes. El estudio, con una plantilla de doce personas, se encarga tanto de proyectar como de la ejecución de las obras cuando el cliente lo requiere, y siempre personalizando: “Cada proyecto recibe el beneficio de un tratamiento nuevo, sin acudir a soluciones estándar. Esto asegura un diseño hecho a medida y depende de un diálogo continuo entre el cliente y nosotros”. l