Esplendor en Montjuic

Sin embargo, durante estos días se han puesto sobre la mesa algunos temas cuya respuesta o solución aún esta pendiente. Por ejemplo, ¿Se vertebra la agricultura española lo suficiente con nuestra industria? ¿Es la culinaria española arte o artesanía? ¿Qué pasa con la dieta mediterránea, la amamos u odiamos? ¿Comemos bien o mal? ¿Somos obesos por activa o por pasiva? ¿Pagamos lo que valen los alimentos que compramos?
En lo que concierne a la alimentación fuera del hogar, Alimentaria 2006 ha dado un salto cuantitativo. Muchas empresas están ya listas para responder a la nuevas y variadas demandas que están emergiendo: las de las familias de una sola persona, las monoparentales, las de las parejas…En envases monodosis y en grandes formatos.

El canal de foodservice es aún largo, poco profesional y menos dotado de los equipamientos precisos como para que la capacidad de nuestra industria llegue con éxito a despensas, cocinas y comedores con precios asequibles a todos los bolsillos.

Es necesario enfatizar el que se pongan más medios a disposición de las empresas mediadoras: de los almacenistas, mayoristas, brokers, cash & carry, distribuidores,…. todos especializados en suministros a la hostelería.

No valen parches. La revolución en la hostelería debe llegar al canal intermediador
Para que se convierta en la correa de transmisión que evite tensiones inflacionistas y distorsiones en el mercado.