Evo El sueño estrellado de Santi Santamaría ya acaricia el cielo barcelonés

La inauguración de este impresionante establecimiento, ubicado a más de 125 metros de altura, coincide con una efeméride relevante, los 25 años del chef al frente del afamado Can Fabes, en Sant Celoni (Barcelona). Así pues, el maestro de los fogones no puede obviar su satisfacción, aunque en el Evo sólo figura como asesor gastronómico. Al frente de la cocina de este establecimiento está el joven chef Ismael Alegría.

Evolución
En honor a su nombre, el Evo es pura evolución. Evolución en la atmósfera arquitectónica que ha sabido construir un arquitecto universal como es Richard Rogers, autor del edificio del Hotel Hesperia Tower en su conjunto. Y evolución gastronómica, puesto que esta propuesta culinaria tenía que sustentarse en el proceso evolutivo tanto en lo que se refiere a los contenidos de la cocina de Santi Santamaría como en la estética y el funcionamiento del restaurante.

Y esa sensación evolutiva es la que recorre al comensal desde el momento en que pisa la entrada del establecimiento. La ascensión por el elevador transparente pone en situación al cliente, que siente cómo tiene todo Bellvitge y media Barcelona a sus pies. Es un restaurante de altos vuelos en un barrio de trabajadores, pero el contraste forma parte del encanto del local. El ascensor aparca a la altura del platillo (ovni) acristalado, de 22,5 metros de diámetro, en cuyo interior se acomodan unas modernas y elegantes mesas. Desde allí, el comensal se siente como un astronauta, al alcance de las estrellas. Pero no sólo por la cercanía con el cielo estrellado, sino también por las estrellas que acreditan la cocina de Santi Santamaría. De hecho, el chef ya lo decía: “Sería bueno que, estando cerca de las estrellas, pudiéramos traerlas a L’Hospitalet y Barcelona”.

Ismael Alegría
En la cocina del Evo, un joven equipo de cocineros, capitaneados a diario por Alegría, reinterpretará el recetario de Santamaría, aunque, a medida que se vaya consolidando el Evo, según han explicado sus propios creadores, “todo el equipo irá haciendo sus aportaciones personales. Ismael Alegría podrá demostrar que es un chef con personalidad propia”.

El pistoletazo de salida, realizado a finales del pasado mes de mayo, se realizó con una carta especial para dicha inauguración. No faltó el mar y montaña compuesto por la papada de cerdo con crustáceos de Blanes, con el fin de recuperar la exquisitez de una parte del cerdo olvidada, tratándola con una técnica de cocción regular que proporciona unas texturas increíbles. Otros platos que se pueden degustar en el Evo son las berenjenas rellenas de mollejas y ceps o la ensalada de San Pedro a la brasa con aceite de piñones, que se complementan con la ternera de leche con espárragos y guisantes, y platos más atrevidos, como un helado de jugo de ternera con remolacha.

El establecimiento, dirigido a un público exquisito y sibarita, sólo abre sus puertas de lunes a viernes, mediodía y noche, así que queda apartado de fiestas y festivos, así como de celebraciones que no sean entre semana.

Y los precios aproximados no bajan de los 135 euros, que es lo que costarían tres platos y un postre de la carta. El menú gastronómico es también de unos 135 euros, sin vinos, y finalmente, el menú de fiesta asciende a los 195 euros, aproximadamente. Precios, pues, de altura. l