Francisco Palomero, responsable de compras de Aspro Ocio “Estamos tratando de centralizar las compras, aunque no es fácil y hay que hacerlo progresivamente”

La restauración, autogestionada, supone una cuarta parte de los ingresos de este grupo.Francisco Palomero, responsable de compras, marca como reto, centralizar cada vez más el aprovisionamiento y encontrar proveedores globales que presten el servicio que Aspro Ocio requiere.

Durante el desayuno de trabajo organizado por Restauración News el pasado 30 de enero, Palomero comenzó su exposición ante una audiencia compuesta por representantes de empresas proveedoras de hostelería, enumerando las instalaciones de este grupo que tras dos décadas de actividad es ya un gigante del ocio. Son cuarenta parques operados por Aspro Ocio, doce de ellos en España, nueve en Francia, otros tantos en Gran Bretaña, seis en Finlandia, uno en Suiza, en Bélgica y Holanda. La mitad, permanecen abiertos durante todo el año, mientras que la otra mitad son productos de temporada. Entre ellos, hay hay delfinarios, parques botánicos, acuarios, safaris… que reciben una media de nueve millones de visitas de pago al año en sus instalaciones, sin contar con invitaciones. De esta afluencia, España acapara la mayor parte, con seis millones de personas (el 80% extranjeras).

Y aunque las temáticas de los centros de ocio que componen el grupo son diversas, existen características comunes. Se trata de parques de corte familiar, con entre cuatro y seis puntos de venta de restauración, que ofertan “un surtido bastante amplio”, según el responsable de compras. El ticket medio de dichos puntos de venta se instala entre los dos y los ocho euros. Y para el grupo, tiene una gran importancia el capítulo de restauración, ya que significa un 26% de las ventas totales, mientras que el vending es un 4%.

La política del grupo, que ha ido creciendo en gran medida a base de comprar parques que ya estaban funcionando, es tener el máximo control sobre todo lo que se cuece dentro, desde la calidad del servicio, a los uniformes, pasando por lo que comen los visitantes. “Nos está funcionando”, justifica Palomero. Esta es la razón por la cual no existen acuerdos de alquiler del espacio o explotación con marcas especialistas en restauración.

En el grupo trabajan 1.600 empleados, si bien en temporada alta sube esta cifra hasta los 3.000. La restauración emplea a 130 personas y hasta 800 el periodo de máxima afluencia de público.

Rumbo a la centralización
Los criterios de elección de proveedores pasan por tres variables: calidad, precio y servicio y en torno a ellas giran las negociaciones. Pero, aunque en primera instancia Palomero no la nombra, hay otra variable en juego: la capacidad de ofrecer un servicio global. Únicamente un par de marcas – Mahou y Kalise – mantienen con Aspro Ocio contratos a nivel internacional y de larga duración. En concreto Mahou, lleva trabajando codo con codo con Aspro Ocio desde su fundación. Para España, además, existen acuerdos firmados con Borges, Aquarel y Oreo.

Cada proveedor suministra directamente a los parques, cuyos responsables, a su vez, se encargan de realizar los pedidos. Si bien, Palomero señala que la intención es que este sistema cambie: “estamos tratando de centralizar las compras, aunque no es fácil y hay que hacerlo progresivamente”. Asimismo asegura que les gustaría trabajar más con productos congelados y de quinta gama, así como ser embajadores de los productos españoles en el extranjero.

Otro aspecto de la relación de Aspro Ocio con sus proveedores es la estrecha colaboración: “Colaboramos porque el objetivo es vender más y es un objetivo de dos”, sentenció Palomero. Más tarde citó el ejemplo de Mahou, cuyas ventas en el seno de Aspro Ocio crecieron un 15% durante el pasado año. Y aunque el trato con la cervecera sea el más duradero de cuantos mantiene el Grupo, lo cierto es que todos los contratos de abastecimiento son de largo recorrido, como expresa Palomero: “Solemos firmarlos a tres años. Cuando das confianza a un proveedor, no puedes estar cambiando”. Y añade: “Queremos estabilidad. Una vez que tenemos el acuerdo firmado, no escuchamos a nadie más. Nos gusta sentirnos cómodos con los proveedores y tenemos unas relaciones con ellos francamente buenas”.

Palomero destaca como otro de los valores del grupo respecto a las empresas suministradoras, su seriedad a la hora de realizar los pagos. “Del 1 al 5 los proveedores pasan las factura y cobran el 25 de ese mismo mes”.

Un 25% más visitantes
Durante el pasado ejercicio, el EBITDA aumentó un 7% y el número de visitantes un 10%. No obstante, lo más sorprendente es que en el primer trimestre del presente ejercicio ya se han incrementado un 25% respecto al mismo periodo de 2011. Las previsiones pues son muy positivas. “Hemos tenido que reaccionar porque habíamos previsto subir un 10%, y en Canarias hay parques que van ya un 30% por encima del año pasado”, revela Palomero. Para él este crecimiento, podríamos decir, contracorriente en el sector del ocio, es debido a lo que el grupo ofrece al público familiar calidad, tranquilidad y seguridad; y en eso aventaja a otras opciones como los países de Oriente Medio, que por su actual situación política han sufrido un dramático descenso en este tipo de turismo.

En lo que respecta a la política de precios, el responsable de compras manifiesta que “no se pueden unificar”. Así, por ejemplo, existen unos precios para los parques de la Península y otros en Canarias, pues en estos últimos se repercute el coste logístico.

Tras dos décadas en el Viejo Continente, Aspro Ocio, aún mira hacia este lado del Atlántico, más que al otro: “Nos queda mucho por hacer en Europa. Dar el salto a EEUU cuando no tienes dominado Europa, nos parece erróneo”, contesta a una de las preguntas de los asistentes el responsable de compras del Grupo.