Frinsa abre latas en su propia barra de La Conservera Delistore&Tapas

La conservera gallega acerca los productos de su exclusiva marca al gran público a través de un local piloto que aúna tienda y bar en un mismo espacio estratégicamente situado en el centro turístico de Madrid.

Javier Mesa

Carlos Acha, director de Retail, Expansión y Desarrollo de Marca de Frinsa. Foto: © Javier Mesa / Restauración News
Carlos Acha, director de Retail, Expansión y Desarrollo de Marca de Frinsa. Foto: © Javier Mesa / Restauración News

Desde el mes de julio, en la céntrica calle Mayor de Madrid, frente al turístico Mercado de San Miguel, tiene sus puertas abiertas un nuevo concepto de establecimiento, un híbrido entre tienda gourmet y gastrobar con la conserva como protagonista absoluta. El responsable de este concepto es Carlos Acha, su director de Retail, Expansión y Desarrollo de Marca de Frinsa, quien explica que “su nacimiento surge de la idea de llegar directamente al consumidor y conocer de primera mano qué opina el cliente de nuestro producto y qué podemos mejorar de esta experiencia”.

Los responsables de la firma diseñaron este modelo de dispensación a través de marcas propias o de su posición destacada como principal fabricante de conservas de marca de distribución. “A pesar de que la gran distribución supone el 90% de nuestra facturación”, aclara Acha, “buscamos una vía complementaria para que el cliente supiera que existen conservas diferentes, que no se venden en grandes superficies y que, por ser especialidades excepcionales y de producción muy limitada, no tienen la rotación suficiente para estar en un lineal”. Hablamos, por ejemplo, de berberechos al natural de la Ría de Noia, ventresca  de bonito del norte de costera o navajas al natural de las Rías Gallegas, “productos que se encuentran fuera del circuito tradicional de venta y están en exclusiva en nuestras tiendas”.

Así, la Conservera Delistore&Tapas ha sido concebida como una tienda donde adquirir directamente estas conservas de alta gama o conocerlas de primer mano en su barra, bien degustándolas directamente de la lata o como ingrediente protagonista en una cuidada selección de tapas como Ajoblanco con mejillón escabechado, Empanada de pulpo o Cebiche de navajas.

La oferta del local se basa exclusivamente en las conservas de Frinsa. Foto: © Javier Mesa / Restauración News
La oferta del local se basa exclusivamente en las conservas de Frinsa. Foto: © Javier Mesa / Restauración News

Este singular escaparate de producto presenta además un diseño muy llamativo y limpio, fruto de la colaboración entre Frinsa y los arquitectos Javier Lampreave y Natalia Meana del estudio SML Global Projects, con predominio del blanco, “siguiendo la línea desde el nacimiento de la marca hace diez años”, con toques de madera y granito y otros detalles que rememoran el origen gallego y marinero de la conservera. “Buscamos una sinergia en la que aunáramos lo mejor de Galicia y Madrid, por eso complementamos las conservas gallegas con cerveza Mahou, vermú Zarro o vinos y patatas fritas de aquí. No hay que olvidar que estamos en un punto emblemático de la capital y con una visibilidad excepcional”, aclara Acha. Adicionalmente, Frinsa ha confiado a la compañía SmartInvest, dirigida por Jesús Segado, la búsqueda de nuestras ubicaciones.

Este nuevo proyecto forma parte de la estrategia de marketing de Frinsa basada en la promoción, la notoriedad y el posicionamiento de marca dentro de un segmento de alta gastronomía con presencia en locales emblemáticos como Platea, por ejemplo. “La Conservera Delistore&Tapas es una herramienta de marketing en hostelería con la que hemos dado un paso más allá porque tenemos un producto que nos permite evolucionar y porque la persona que prueba nuestras conservas por esta vía repite el consumo en un 80% de los casos. Para nosotros llegar a ese momento final de consumo gourmet era muy importante para el conocimiento de la marca por parte del gran público”. Conviene recordar que antes de poner en marcha este proyecto, la firma disponía ya de otras dos tiendas, una en la localidad coruñesa de Ribeira y otra en el Barrio de Salamanca de Madrid, en la calle Claudio Coello, 38.

Tras el arranque, estamos convencidos de que es una buena alternativa para que el cliente final consuma, conozca y disfrute la calidad de nuestras conservas. y que tiene potencial para plantearnos una futura expansión, como complemento a nuestro negocio principal.

La limpia decoración del local recuerda a Galicia, el mar y la imagen de marca de Frinsa. Foto: © Javier Mesa / Restauración News
La limpia decoración del local recuerda a Galicia, el mar y la imagen de marca de Frinsa. Foto: © Javier Mesa / Restauración News