Guillermo Pepe

En ocasiones, la savia nueva llega de fuera. Ese es el caso del joven empresario Guillermo Pepe, que se ha introducido de lleno en la hostelería madrileña con la apertura del restaurante Ottocento, especializado en cocina procedente del norte de italia. No es el primer negocio dentro del sector de Pepe que, tras una breve aventura dentro del segmento del e-learning, descubrió los atractivos de la restauración. Guillermo Pepe fue el responsable de la creación de los restaurantes Tanino, que después vendió a sus socios, o de la gestión del Club Teatro Lara que, después, siguió el mismo camino.
“Porque el sector de la restauración posee muchos atractivos que, para mí, tienen que ver con mi propia personalidad: te brinda la oportunidad de estar con la gente, es similar a una obra de teatro en la que todo tiene que salir perfecto. Además es un sector dinámico y, desde el punto de vista económico, podemos decir que se autofinancia prácticamente desde el primer día, porque obtienes ingresos desde que abres”.

Al ser su país de origen Argentina, a Guillermo Pepe no le asustan las voces que hablan de crisis o cuando menos de incertidumbre en el sector. 2008 es el año de consolidar Ottocento, proyecto del que está “enamorado”, para el que reconoce que tomarán mucha parte los recursos humanos del restaurante. Un activo que es indispensable –más en este sector- saber gestionar.
“Es muy importante, por parte del directivo, saber motivar, por ejemplo, haciendo que los empleados participen en el proyecto y se sientan parte del mismo. Se puede hacerles participar en los beneficios en una segunda etapa. Yo ya he comenzado a hacerlo con algunos cargos”. l A.I.G.