Hielo a la carta

Algunos establecimientos catalanes de alto copete como Caelis, Moo o Can Enrich han utilizado estas vajillas efímeras para presentar de forma distinta y distinguida sus platos. Su colección 2008 contiene piezas exclusivas como Cubix, Tornio, Piramid, siempre en stock, si bien existe también la posibilidad de realizar diseños a medida siempre que el volumen de compra sea lo suficientemente relevante y realizando el pedido (por email o teléfono) con unas dos semanas de antelación. Capacidad para hacerlo, sobra porque Nice Projects, creada hace más de dos años, es una de las divisiones de la veterana compañía Hielos Torné y Cía, dedicada al mundo del hielo industrial desde hace más de medio siglo.

Una vajilla de hielo presenta unas cualidades estéticas únicas pero plantea dudas logísticas que Anabel Poblet – marketing manager de la firma – se apresura a resolver. Comenta cómo ellos mismos se encargan del transporte de las piezas en camiones congeladores que las mantienen a –12º bajo cero. Los restauradores suelen conservarlas en arcones de frío a –18º, por lo que cuando sacan los recipientes para emplatar, el hielo tiene un aspecto opaco que en unos minutos torna a una mayor transparencia. Una vez se vierte el contenido en el recipiente, se suele colocar sobre un plato de porcelana normal cubierto con una tela, con el fin de que no resbale. Nunca, según Poblet, la pieza se licua en presencia del comensal, pues incluso las más frágiles pueden aguantar en condiciones normales unos treinta minutos en buen estado y más tiempo si su grosor es mayor. Para lograr la mayor resistencia posible explica Poblet que “en el proceso de fabricación el agua tiene que estar en constante circulación para que entre el menor porcentaje de oxígeno y de esta manera sea más tardío el deshielo”. Pero el proceso comienza proyectando el dibujo en 3D. Esa información se introduce posteriormente en el ordenador de una fresadora especial que va a ejecutar la escultura tal y como se ha diseñado utilizando para ello tecnología muy avanzada que permita tratar y cortar el hielo limpiamente. Obviamente entre los diez empleados que integran la división de Nice Projects, hay artistas escultores. Los platos de catálogo más caros se venden a un precio de dos euros y medio, sin incluir el transporte, que cubre toda España y Andorra.

Esculturas duraderas
Pero el territorio del hielo no se limita a la vajilla, pues Nice Project fabrica piezas de todo tipo completamente personalizadas (en este caso no hay catálogo) para todo tipo de eventos. Son contratados por agencias de publicidad, agencias promocionales o particulares para diseñar y ejecutar desde logotipos en hielo hasta barras de bar, jarrones y esculturas de todo tipo con un soporte debajo que recoge el agua que se va desprendiendo. En condiciones normales (22º C) una barra de bar dura unas seis horas. En ocasiones, para presentaciones de producto incluso han congelado zapatos o ropa interior dentro de un gélido bloque. Otras veces el hielo es coloreado por una iluminación trasera o utilizando una gelatina. Las posibilidades son infinitas. Nice Project es proveedor oficial del Ice Barcelona, pero declara Anabel Poblet que, aunque de momento no han recibido ninguna petición al respecto, no tendrían ningún problema en montar al completo un Ice Bar.

En España el tratamiento de hielo para su utilización en eventos y alta gastronomía es una actividad prácticamente inédita. los países escandinavos y Canadá van a la cabeza, como no podía ser de otra manera. Materia prima allí no falta. l
www.nice-projects.com
Elia García

Una fuente gélida
Uno de los últimos desarrollos de la compañía es la Minidrink Station, un pequeño dispositivo que funciona de forma similar a una fuente de agua. Al verter un líquido por el orificio que tiene en la parte superior, éste se va enfriando hasta que el consumidor abre el grifo que hay en la zona a menor altura. Pesa unos sesenta kilogramos y presenta un montaje sencillo para que no sea necesario contratar personal de Nice Project que se encargue de ello. Así ocurre con la primera versión de la Drink Station (la maxi), que mide 1,5 metros de altura y pesa unos 120 kg. l