La hostelería de Madrid pierde un 19% del empleo en lo que va de año

La asociación Hostelería Madrid ha trasladado al Ayuntamiento de Madrid y a la Comunidad de Madrid la preocupación del sector por la falta de medidas concretas que amortigüen la caída de facturación y de empleo que se avecina en el sector de la hostelería. Una rebaja del 25% de las tasas de las terrazas durante la inactividad por parte del Ayuntamiento de Madrid, la ampliación de los Ertes e inyecciones de liquidez por el Estado son las medidas de impacto que está recibiendo el sector para evitar la debacle. Sin duda, dicen desde la asociación, insuficientes ante la gravedad de la situación.

Grifos de Cruzcampo.
Grifos de Cruzcampo. Imagen de archivo.

En términos de empleo, la hostelería de Madrid ha perdido ya, de enero a junio de 2020, un total de 35.783 trabajadores asalariados y 453 empresarios autónomos. Supone un descenso acumulado del 19% del empleo del sector en nuestra región, según los últimos datos publicados por la seguridad Social. La situación es grave y las medidas de revitalización, insuficientes.

De las 352 medidas de los acuerdos de La Villa suscritos la semana pasada por el Ayuntamiento de Madrid, solamente dos son medidas dirigidas al sector de la hostelería: la bonificación de las tasas de terrazas y medidas aisladas de promoción turística para potenciar una marca de Madrid que todavía está por definir.

Según el Informe “Impacto del COVID-19 en la hostelería de España”, elaborado por la consultora Bain & Company y la firma Ernst & Young, los efectos de la pandemia podrían provocar una caída de facturación de hasta 55.000 millones de euros, lo que supone un descenso del 40%.

Causas de la vulnerabilidad del sector

El Informe detalla también cuáles son las principales causas de la vulnerabilidad de la hostelería en situaciones críticas como esta:

–        Se trata de un sector fragmentado, donde el 70% de los más de 300.000 negocios corresponden a autónomos y empresas de menos de 3 trabajadores.

–        Opera con márgenes de beneficios muy bajos. En el caso de la restauración, en torno al 6% frente al 13% de la media de otros sectores.

–        La restauración muestra una exposición mayor a los ciclos económicos, dada su correlación con la renta disponible.

–        Sus niveles de capitalización son bajos, con un patrimonio neto en el caso de la restauración de un 34% frente a un 50% de media a nivel agregado nacional.

–        También se trata de un sector con poca liquidez. En restauración, por ejemplo, el 50% de los negocios podría aguantar únicamente alrededor de un mes de gastos operativos fijos sin recurrir a financiación (o bien externa o bien recurriendo a ahorros).

Impacto económico en cuatro fases

Los expertos de Bain & Company y EY indican que la evolución del impacto en el sector se desarrollará en cuatro fases:

  1. Confinamiento: situación en la que se decreta un cese casi total de la actividad (con excepción de las entregas a domicilio) y de la generación de ingresos.
  2. Apertura restringida: fase de recuperación lenta de la actividad con el levantamiento gradual de las restricciones.
  3. Demanda en transición: apertura sin restricciones, pero con una demanda inicial limitada por el miedo al contagio y la disminución del turismo.
  4. Cambio estructural: recuperación de un nivel de actividad más próximo al del período anterior a la crisis, pero con el efecto de una menor demanda y cambio de hábitos.