Iboo cierra en Madrid y apuesta por la franja del Mediterráneo

Ata cocina mediterránea a un precio asequible y enfocada al servicio rápido. Esta es la fórmula que pensó Mario Sandoval, propietario del restaurante Coque, para alcanzar el éxito en distritos estratégicos de Madrid. Pero, tres años y medio después de su primera apertura en la capital ha tenido que echar el cierre de sus cinco establecimientos, junto a sus socios Juan Páramo y Paula Novo, y la consultora Tormo & Asociados.

Parece que una de las principales causas de este hecho han sido los precios desorbitados de sus locales. Algunos de ellos ascendían a los 16.000 euros mensuales (caso del local ubicado en la calle Génova), mientras que la facturación media para el mismo periodo era de cinco o seis mil euros.

El equipo pensó que eran necesarios locales amplios con una afluencia de público de entre cien y ciento cincuenta comensales al mediodía. Esto requería una gran infraestructura logística y un elevado número de empleados por establecimiento que rondaba incluso diez o doce personas, debido a que habían decidido potenciar el servicio de mesa.

Además, la decoración un tanto fría y los platos que procedían de una cocina central no consiguieron convencer del todo a los clientes. Ahora, la sociedad Iboo S.L. se ha disuelto, aunque Mario Sandoval seguirá asesorando en los menús a los locales que continúan abiertos en la franja mediterránea (Barcelona, Alicante y Valencia), donde confían en que este concepto funcione.