Ignacio García de Vinuesa, el eclecticismo que hace único al prestigioso diseñador de interiores

Por Clara Román Sánchez

La vida da muchas vueltas y nos hace tomar caminos inesperados que nunca nos habíamos planteado. Esto lo sabe muy bien el reconocido diseñador de interiores Ignacio García de Vinuesa, a quien la vida le llevó a diseñar interiores sin contar con ello entre sus planes.

Vinuesa había estudiado Arquitectura y, tras acabar la carrera, empezó a trabajar haciendo adosados y algunos edificios. De repente, sin esperarlo ni preverlo, el proyecto de Thai Gardens aterrizó en su vida y, según palabras del diseñador, este fue “un proyecto fantástico que me hizo meterme en este mundo”.

Ignacio Garcia de Vinuesa
Foto: Ignacio García de Vinuesa.

Visto con perspectiva, Thai Gardens también fue su proyecto más difícil hasta la fecha por tratarse del primer restaurante grande al que se enfrentaba, con una normativa bastante dura y en un tiempo récord. A día de hoy, el diseñador considera que esta experiencia fue un importante aprendizaje, un máster impagable que le obligó a estudiar qué es un restaurante y cómo funciona realmente, lo que ha podido utilizar en todos sus trabajos posteriores como diseñador de locales de restauración.

Ignacio García de Vinuesa no ha parado de trabajar

Desde sus inicios en el mundo del interiorismo, el diseñador no ha parado de trabajar en diferentes proyectos de todo tipo. Entre los más sonados de su carrera, destaca Zen Market, en el estadio Santiago Bernabéu; el histórico restaurante madrileño Jockey; el Waldorf de Room Mate, en Miami; o el restaurante MGM, en el gran hotel City Center de Las Vegas.

Salvaje
Foto: Salvaje.

Durante este complicado año y medio de pandemia no le ha faltado trabajo, según él mismo reconoce: “Lo cierto es que no he parado en toda la pandemia, he trabajado incluso más que antes porque he tenido más tiempo”. Al comenzar el estado de alarma en nuestro país, el diseñador García de Vinuesa ya contaba con varios encargos: uno de ellos consistía en continuar con la imagen de los restaurantes Salvaje por todo el mundo, y otro tenía que ver con el diseño de interiorismo de las viviendas de dos amigos cercanos.

Este frenético ritmo de trabajo es un claro ejemplo de que pese a todo lo malo y a todos los cambios que ha traído la pandemia a nuestra manera de vivir, el sector del interiorismo se ha visto en ocasiones reforzado. Ahora, adecuar los espacios en los que vivimos de la manera más cómoda y estética posible es cada vez más una prioridad.

El interiorismo de restaurantes, lo más enriquecedor

Ignacio García de Vinuesa lo tiene claro: dentro del diseño de interiores, dedicarse al sector de la restauración es lo que más le aporta y disfruta profesionalmente. ¿El motivo? Durante su larga y completa carrera, el diseño de interiores de restaurantes ha sido lo que le ha mantenido y le ha hecho disfrutar de una buena calidad de vida.

“Puedo decir que el hacer restaurantes es lo más me llena porque es rápido y muy efectista, además siempre he dicho que es lo que más repercusión social tiene. Al fin y al cabo, en las viviendas solo viven sus dueños y las ven sus amigos y familiares; en los hoteles tampoco pasa tanta gente por el tamaño que tienen y generalmente son turistas de fuera… Sin embargo, por los restaurantes pasa toda la sociedad, los que están de visita y también los locales, y eso da una repercusión mediática brutal”, afirma el diseñador.

Salvaje
Foto: Salvaje.

Los proyectos de hostelería que ha realizado en estos años le han parecido mucho más enriquecedores, sobre todo porque la mentalidad del cliente en estos casos está más abierta a la innovación y originalidad, lo que permite al diseñador hacer muchas más locuras que en una vivienda. Por eso Ignacio García de Vinuesa ha intentado, siempre que le ha sido posible, evitar el interiorismo de viviendas, ya que considera que es un trabajo que lleva mucho más tiempo y es más complicado.

Además, según el interiorista, la restauración juega un papel muy importante en cuanto al mundo del interiorismo en su conjunto. “Ahora mismo los restaurantes son el escaparate de por dónde va la moda del interiorismo a nivel mundial y van a seguir siéndolo durante mucho tiempo”, indica Vinuesa con seguridad. Para el diseñador, que ha tenido la posibilidad de trabajar alrededor del mundo en diferentes e importantes proyectos, no quedan dudas de que nuestro país es de los mejores haciendo interiorismo. Aunque, es cierto también que no hay que perder de vista los espectaculares proyectos que salen de Asia, que destacan por su sofisticación y gran inversión económica por metro cuadrado.

Un estilo ecléctico fruto de viajes y descubrimiento

El estilo de Vinuesa ha sido desde sus inicios muy conciliador y ecléctico, y es resultado de todo el aprendizaje que ha adquirido viajando desde pequeño. Criado en una familia amante de los viajes, Vinuesa ha estado siempre acostumbrado a observar todo lo que le rodea y a formar ideas y pensamientos que le han servido como inspiración. Esto lo hacía primero como arquitecto y ahora también como diseñador. Además, de las ferias de interiorismo es de donde el diseñador capta las últimas tendencias interioristas.

Aunque, en este sentido, a Vinuesa siempre le ha gustado hacer cosas diferentes siguiendo su estilo ecléctico, sin perseguir tanto las tendencias pasajeras del momento y obteniendo resultados que duran décadas y nunca pasan de moda. “Considero que he hecho cosas totalmente diferentes en un mismo momento de mi carrera, desde lo más minimal hasta lo más maximal, fuera de la moda del momento”, asegura Ignacio García de Vinuesa. A esto, el diseñador añade: “Solo hay que guiarse por las tendencias en cosas que se puedan cambiar fácilmente, como un cojín o una cortina, para poder ir adaptándose al momento”.

Casa Lola
Foto: Casa Lola.

Este estilo tan definido que está presente en todos los proyectos del diseñador consta también del uso de elementos naturales, evitando a toda costa los materiales artificiales. “He sido ecologista de espíritu antes de que ese término se pusiera de moda, nunca en mi vida he puesto un material que parezca algo que no es, eso lo odio”, afirma contundente el diseñador.

A la hora de trabajar, para Vinuesa es clave tener el control de todo el proceso de diseño y así lo manifiesta: “Yo siempre he sido muy meticuloso y pesado con revisar personalmente cada cosita o cada elemento que salía de mi estudio”. Este cuidado al detalle resulta fundamental y es uno de los aspectos que más le gusta de su profesión. Otro punto clave del trabajo como interiorista, según afirma Vinuesa, es abandonar la mesa del estudio y salir a la calle a buscar clientes, algo a lo que él ha dedicado mucho tiempo y que recomienda que hagan todos aquellos estudiantes que quieran dedicarse al mundo del interiorismo en un futuro.

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