Inmedia, ¿Publicidad? al fondo a la derecha

Inmedia está presente en Madrid y Barcelona, con delegación propia, y a través de franquiciados en otras ciudades españolas (Sevilla, Bilbao, Valencia y Cádiz). En total, son unos 650 locales los que sirven de escaparate para estas acciones publicitarias, más de doscientos sólo en Madrid.
Entre los restaurantes en los que se puede encontrar este tipo de publicidad tan peculiar están el Patatín Company y Tony Roma’s, en Madrid, o La Bolsa y el Café Royal de Barcelona. Y además, se puede encontrar en pubs (Irish Rover), salas de conciertos (Honky Tonk), teatros (Sala Triángulo), etc… “Tenemos, desde restaurantes por donde pasan unas 4.000 personas al mes, hasta discotecas de 20.000”, señala Sama, quien explica que a los locales que prestan sus aseos a fines marketinianos se les ofrece algún tipo de compensación, unas veces económica, otras no. Puede tratarse de intercambios, con la posibilidad de insertar publicidad del establecimiento en otros lugares o anunciarse en otros soportes que también ofrece Inmedia.
Público joven
Evidentemente, no cualquier emplazamiento es apto para ceder sus aseos a estos fines. Debe cumplir unas mínimas condiciones. Tal vez la más importante es la de tener baños limpios y cuidados. Un target joven y buen tráfico de gente, son los otros requisitos. Inmedia selecciona un circuito de locales con este perfil juvenil y de nivel adquisitivo medio-alto o alto, lo que permite a las marcas una buena capacidad de segmentación.
Precisamente por el público y el atípico lugar de exposición, según Sama, “ Cara a cara es adecuado para campañas rompedoras o innovadoras (…) Lo ideal es que sean creativos, que jueguen con la ubicación, pero no siempre se hace”. Se cuida, en todo caso, que los mensajes no resulten ofensivos, “que tengan buen gusto y no den pie a que se ofenda el dueño del local”.
Más allá de estos condicionantes, empresas de cualquier tipo recurren a este tipo de publicidad: organismos públicos como la DGT; pymes; grandes marcas con presencia en todas partes (Movistar, Nokia, Braun, los estudios cinematográficos para estrenos de películas…). El tiempo mínimo de contratación son dos semanas, y en una cantidad de 25 marcos, lo que supone unos quinientos euros. Dice Sama que los anunciantes “pueden elegir locales y fechas, siempre que estén disponibles”
En caso de que los soportes sufran algún desperfecto, Inmedia lo arregla en veinticuatro horas, es una de las condiciones del contrato que se firma con los locales. “Los propios establecimientos llaman para decírnoslo y solucionamos el problema que haya”, asegura el responsable de Inmedia. Matiza posteriormente, que no considera publicidad la presencia de máquinas de vending (preservativos, compresas, tangas,…), comunes sobre todo en locales nocturnos. Para algunos hosteleros se trata más de un servicio que hay que dar, que de un soporte para el marketing.
Inmedia, una de las pocas que se ha atrevido a introducir la publicidad en este rincón de nuestra intimidad, cuenta con otros soportes como el “Mupi Night”, un panel retroiluminado para bares de copas, sobre todo. Y realiza otras actividades de comunicación comercial. Cuenta además con circuitos de posavasos publicitarios, por los que los anunciantes desembolsan entre ocho y diez céntimos por unidad, precio que incluye producción y distribución.