Innovar, innovar e innovar…

Una edición sobre la que escribirá en su cuaderno de bitácora que, la singladura del 2011 ha sido cubierta con alto nivel de satisfacción, gracias a la confianza que otorgan a dicho evento, tanto los operadores de restauración, como sus proveedores y que han vuelto a tener en Espacio Negocio el lugar para consumar operaciones en firme o abrirlas por vez primera.

Y es que esa recomendación subyacía ya en el dibujo que debía presidir las virtuosas características que atesora Expo Foodservice:
Innovar en procesos: la línea fría en restauración colectiva llamó la atención de buen número de profesionales de este sector, al igual que se ha asumido ya que hay que adoptar una política en materia de reciclaje y reutilización de barquetas, dado el uso masivo de este tipo de envase en materia de cocina diferida y la necesaria adopción de una definición en materia de sostenibilidad.

Innovar en productos: además de la loable labor de las empresas proveedoras, unas exteriorizándolo y otras no tanto, la mayoría ofrecía nuevos desarrollos a sus clientes. En las jornadas para restauradores, la innovación volvió a hacer acto de presencia e incluso chefs corporativos que trabajan con proveedores, describieron los avances que están logrando, gracias a una mutua cooperación. Inéditas igualmente, las presentaciones de las doctrinas sobre alimentos kosher y halal, que ya empiezan a exigir los clientes finales a sus operadores. No tanto la exigencia, pero ya se asoma a la problemática sobre alimentos ecológicos en restaurantes, pero que sigue creciendo en cuanto a su encaje en sus compras, menús y platos.

Innovar en servicios: otra reunión inédita al plantear el futuro inmediato que poseen la utilización de las redes sociales para crear y mantener clientelas o las TIC, que facilitan la conectividad de ellos con los restaurantes. Por su parte, el outsourcing en los servicios de restauración se trató entre en la sesión que reunió a las cadenas hoteleras. Igualmente y un año más, la franquicia en restaurantes gozó de la debida atención, dada su actual idoneidad para incorporar emprendedores y fundamentar los planes de expansión de los franquiciadores.

Y si hablamos de emprendedores, no podía faltar el tratamiento en los encuentros profesionales de Expo Foodservice, de su necesidad en un sector en el que hay mercado, herramientas y futuro. Simplemente lo que se precisa es abatir barreras: administrativas, fiscales, laborales y sobre todo financieras. Dedicados los intermediarios financieros privados a otros menesteres, propios de su sexo, la banca oficial debería dejar de ser un calvario, que suele desembocar en desánimos y de tirar la toalla, quienes tienen que empujar el carro del cambio y el desarrollo de la moderna hostelería.

Si vuelven a revisar la crónica de Expo Foodservice verán que una nueva frontera se abre para los negocios de la restauración; pero con las nuevas herramientas, innovadoras, que se han presentado en el transcurso del evento: desde la línea fría a las redes sociales, desde la nueva filosofía del desarrollo sostenible a la externalización de actividades, de la venta de un conocimiento a la preparación para atender clientes según sus creencias religiosas.

Sólo hay que dar un paso. Y los emprendedores están listos para ello. J