La alimentación fuera del hogar de los parados

Hay que tener en cuenta que durante este periodo, la cifra de personas sin empleo se ha doblado. Este grupo social es el único que aumenta su consumo fuera del hogar, puesto que los empleados consumen un 21% menos y los pensionistas, estudiantes y amas de casa un 12%.

El grupo de desempleados presenta un particularidades en su consumo, que hay que tener en cuenta. El estudio desvela que si hace cuatro años su forma de consumir era más parecido a la del resto. Así, la diferencia de visitas per cápita entre el consumidor medio y el desempleado era de siete (sobre 155 visitas de media), mientras que ahora es de 21 visitas, lo que significa que los parados han ido espaciando sus consumos. Aún así, la media de visitas de los parados a restaurantes comerciales es de 116 visitas pro año – una vez cada tres días -. Del mismo modo, se ha reducido el gasto desde los 5,1 euros de media a los 4,8 euros.

En cuanto a los datos globales, NPD asegura que “ha habido un descenso muy relevante y continuado del tráfico total: se han perdido más de 1.100 millones de visitas en el sector en poco más de cuatro años, lo que supone una pérdida directa de 6.100 millones de eurosl, sin contar con la bajada consiguiente de ingresos accesorios en el sector (tabaco, máquinas recreativas, etc.). Se trata de una pérdida sustancial para un sector complejo en el que el 80% de los establecimientos son pequeñas unidades, casi familiares”.