La cadena de braserías del grupo Cacheiro prepara su salto a Madrid

El encuentro se celebró en el restaurante Tenorio, uno de los establecimientos que la compañía, fundada por el empresario de origen gallego José Cacheiro en 1994, posee en la arteria principal de Barcelona, el Passeig de Gràcia. Para dicho coloquio asistieron Crisol Cacheiro, director de operaciones ; Carles Reig, adjunto a gerencia; y Manuel Marsol, director de compras.

Este año 2008, el Grupo Cacheiro ha iniciado su estrategia de expansión con la compra de Piper’s Tavern, una de las cervecerías más concurridas de la zona alta de Barcelona (está ubicada cerca del eje Francesc Macià, zona de negocios y compras), desde que abriera sus puertas en 1989. El local, que mantendrán tanto en decoración como en espíritu, ofrece desde desayunos especiales, a menús diarios, cenas para grupos y una selección de tapas y platillos para tomar a cualquier hora. Su decoración tiene una marcada inspiración escocesa y predominan las composiciones ornamentales realizadas a partir de sus más emblemáticas cervezas de importación.

Con esta incorporación, el Grupo Cacheiro cuenta ya con 14 restaurantes y 11 marcas, además de una sección de catering de alta gama (Le Chef Catering, servicio que ofrecen gracias a la asociación con esta empresa de catering dirigida por Laura Pi). Pero la expansión prevista para este año no se quedará en la reciente compra de Pipper’s Tavern, ya que el grupo, tal y como explicó Carles Reig, pretende ampliar con hasta cuatro nuevos establecimientos, incluido uno en Madrid. De hecho, ésta es una de las grandes novedades que el Grupo Cacheiro desveló a los asistentes al desayuno de RESTAURACIÓN NEWS: su salto al mercado madrileño. Y es que, desde que iniciara sus negocios, la compañía ha centrado su actividad en la capital catalana, y siempre en localizaciones muy céntricas o con muy alto nivel de paso (zonas de negocio, vías comerciales, zonas turísticas). Con estos planes han estimado que, en 2008, llegarán a facturar 50 millones de euros.

Distintas personalidades

José Cacheiro, fundador del Grupo Cacheiro.

De las peculiaridades del grupo es la apuesta por diferenciación, es decir, por dotar a cada local de una personalidad propia. Los restaurantes del grupo se dividen entre la línea Premium (Telirium, Tenorio y Gran Café), la línea braserías & cervecerías (Trobador Enrique Granados, Trobador Ferran, Trobador Rambla, Trobador Rosselló, La Tramoia, Ba-ba-ree-ba, La Pulpería y Pipper’s Tavern), y las nuevas líneas de negocio de casual-food (Divinus, Benedictus). Todos ellos, excepto los que comparten marca, cuentan con una decoración diferente (la mayoría de ellos han sido decorados por la interiorista Estrella Salietti), y con una carta de especialidades diferentes, aunque todas ellas con un claro corte mediterráneo. Además, todos los locales son propios, ya que la compañía siempre ha huido de las franquicias, así como de los negocios tipo fast-food. “Mantenernos en la gama casual-food y Premium nos ha ido muy bien hasta ahora, y estamos claro que será la línea de negocio que más crecerá, frente a la del fast-food, o la de cocina de alta gama. Meternos en otro segmento sería una aventura de éxito dudoso”, explicaba Crisol Cacheiro. “Nosotros vamos actualizando conceptos adaptándonos al cliente y sus gustos y necesidades. Además, en un ámbito tan reducido como es Barcelona, es mejor no abusar de la misma marca. Creemos que es un acierto que el look y la carta transporten al cliente a lugares diferentes, pero que siempre sepan que ese local pertenece a un grupo”, añadió Cacheiro.

Evidentemente, siguió Carles Reig, “las marcas son fácilmente replicables, pero por ahora, nuestro objetivo se centra en la expansión por Madrid. La idea es que en un año ya hayamos abierto el primer local en la capital”. Para ello, Crisol Cacheiro pedía “que nos traten como nosotros tratamos a los que vienen de Madrid a Barcelona, es decir, una buena convivencia. A mis amigos de Madrid sólo les pregunto cuál es realmente la buena ubicación, porque aunque una zona sea buena, es muy posible que una acera sea mala y otra buena. Por eso, es tan importante conocer el emplazamiento más idóneo”.

Todos los restaurantes del grupo elaboran en sus propias cocinas a diario todas sus especialidades, aunque, sin lugar a dudas, aprovechándose de algunas sinergias. Carles Reig explicó que “siempre que podemos aprovechamos sinergias, pero como cada local cuenta con una personalidad diferente, es complicado. Son sinergias por volumen de compras. Además, no disponemos de cocina central ya que cada restaurante elabora sus platos. Creemos que, precisamente, éste es otro de los puntos fuertes del grupo, pues ofrecemos un producto que se ve cocinando y esta imagen aporta mayor calidad y fiabilidad al cliente. Asimismo, hemos conseguido no alejarnos demasiado de los platos que servíamos hace 14 años, porque creemos en una cocina mediterránea sencilla y basada en el producto”. De hecho, las cartas sólo van variando según comprueban si funciona o no ese plato en cuestión.

Proveedores de calidad
Precisamente, para conseguir esta línea de cocina vigilan y controlan a sus proveedores. A la pregunta que lanzaron sobre qué requerimientos necesita una empresa para ser proveedor del grupo, Manuel Marsol apuntó que simplemente “miramos mucho la calidad, tanto del propio proveedor y de sus productos, como del servicio. Miramos la calidad del producto, porque es lo que el durante todos esos años nos ha dado prestigio en el mercado; pero buscamos algo más, buscamos una cierta implicación con el proveedor, ir más allá del negocio”.

Asimismo, y como no cuentan con cocina central, se lanzó la pregunta sobre la opción de optar por la quinta gama en sus cocinas. Manuel Marsol respondió que, “pese a pensar personalmente que la quinta gama puede ser el futuro de la cocina en los restaurantes casual-food, porque se están haciendo cosas muy interesantes y con una calidad ya demostrada –con el único problema de la logística-, nosotros, por ahora, no contemplamos la posibilidad de basarnos en la quinta gama. Nos ha funcionado muy bien el modelo de cocina a la vista y en cada local, así que seguiremos en esta línea”. Precisamente, en el modelo de cocina a la vista, José Cacheiro, fundador del grupo, fue pionero en ello, cuando en 1994, diferenciándose del resto de restaurantes del sector, optó por la cocina a la vista.

En relación a este tema, Crisol Cacheiro pidió a los proveedores de cocinas que “sigan investigando e innovando para crear máquinas más fáciles de utilizar, más fiables y duraderas, ya que la tendencia en cocina es a contratar personal cada vez con menos conocimientos, y se ha de compensar con unas cocinas más modernas y fáciles”.

Estrategia
Curiosamente, el Grupo Cacheiro, según explicaron sus directivos, no dedica demasiados esfuerzos al marketing para conseguir mayor fidelidad del cliente. Se apoyan en “la calidad del producto y del servicio. No hay más secreto –apuntó Cacheiro-. Las localizaciones también ayudan, pero lo más importante es que el cliente se sienta bien atendido”. Carles Reig explicó que el grupo sólo dedica 1,5 puntos del presupuesto general al departamento de marketing, “presupuesto que destinamos sobre todo a papelería corporativa y a la web, porque hemos comprobado que ésta es una herramienta que nos funciona muy bien para la captación de nuevos clientes”.

De hecho, los restaurantes de esta cadena cuentan con una rotación de clientela muy importante. El propio Cacheiro aseguró que incluso “no hemos notado ninguna crisis, porque además, creemos que cuando hay crisis la gente precisamente busca locales con precios más asequibles, sin renunciar a la calidad”.l
I.A.

Incentivos a los trabajadores

El grupo Cacheiro, con más de quinientos empleados, presta mucha atención al personal. Para ello, y según explicó el propio Crisol Cacheiro, apuestan por una política de premios “que nos ayuda a reducir la rotación y a mantener un ambiente más saludable entre nuestros trabajadores, porque están más motivados”. De hecho, en los dos últimos años el grupo ha conseguido reducir la rotación que en sala es de un 40-45%, mientras que en cocina es mucho menor. “Hay una cierta fidelidad, porque además nosotros la perseguimos con nuestras políticas de recursos humanos”, añadió Cacheiro.

El grupo acostumbra a abastecerse de trabajadores a través de las escuelas, las ETT y las agencias, pero la fuente que mejor le ha ido hasta ahora es la de la recomendación. “Nosotros premiamos también al trabajador que nos recomiende a otro trabajador, siempre y cuando pase el training correctamente y veamos que ha sido un buen fichaje”, apuntó Cacheiro. Además, añadió, “nos gusta que todos nuestros trabajadores vayan progresando y crezcan de abajo a arriba, consiguiendo con el tiempo puestos de mayor responsabilidad”. I.A.