La cocina de a bordo

La cocina de un crucero de lujo la mayor parte de las veces supera con creces a la de cualquier hotel de cinco estrellas enclavado en tierra. Las navieras apuestan por la gastronomía como uno de sus atractivos, ya que el número de cruceristas aumenta, cada vez más, siendo mayor la cifra de turistas que se decantan por pasar sus periodos vacacionales en alta mar. Así, el personal dedicado a la cocina dentro de un crucero de superlujo, conforma un amplio porcentaje de la tripulación dentro del barco, llegando a alcanzar, en ocasiones, casi el 40% de la misma. Dichos profesionales trabajan durante las veinticuatro horas, en tres turnos, llegando a servir hasta 15.000 comidas al día. Todo un desafío para las cocinas de los buques.

Un desafío, porque habitualmente los cruceros incluyen todo tipo de servicio, desde de mesas, buffet o servicio de camarotes las veinticuatro horas y todos ellos poseen la misma importancia. Por ejemplo, los buffets de media noche amén de constituirse en un buen servicio de cena, son un excelente ejercicio de imagen, en el que el pasajero comprueba la capacidad de las cocinas de a bordo. Los nuevos productos, afirmaba Juan Rodero, director General de Un Mundo de Cruceros, se embarcan cada uno o dos días en los puertos de escala, con lo que la frescura de dichos alimentos queda garantizada por obtenerse en lapsos de tiempo muy cortos.

Un negocio al alza
En cualquier caso, el negocio de los cruceros ha crecido en España a lo largo de los últimos años. Así, como se manifiesta desde la compañía Un Mundo de Cruceros (Cunard Line, NCL, Carnival, Holland America, Fred Olsen, Seabourn, Crystal, Windstar o Star Clippers), a lo largo de los últimos diez años, el número de cruceristas en europa ha pasado de suponer 1,1 millones a 3,4 o, lo que es lo mismo, se ha triplicado. Dentro de esta firma, las expectativas de crecimiento para este año 2008, apuntan a que éste podría llegar a alcanzar el 15% con respecto al ejercicio pasado por lo que, en consecuencia, también se incrementa no sólo el número de comidas servidas a bordo, sino las exigencias con respecto a las mismas.

De hecho, el crucero gastronómico ha pasado a ser una opción para muchos y las navieras empiezan a explotar esa oportunidad, programando visitas gastronómicas en las escalas, noches temáticas dentro de los propios buques, catas, o presentaciones. Es el caso, por ejemplo, del último lanzamiento de Crystal Cruises en el Mediterráneo, en el que se llevarán a cabo un número sin precedentes de excursiones, presentaciones temáticas de vinos y alimentos y líderes mundiales de la gastronomía estarán a bordo del Crystal Serenity, en los Cruceros Wine & Food. La gastronomía, pues, es un valor al laza, aún en mar abierto. l

Previsiones de consumo anual en el Queen Victoria
Té 954.681 bolsas
Café 59.060 lbs
Huevos frescos 1.528.707
Revueltos de huevos 121.137
Cereales 371.955 paquetes
Salmón ahumado 12.940 lbs
Piezas de frutas 104 kg
Patatas 440.310 unidades
Escarbadientes 141.600 unidades
Vino y champagne 351.900 botellas
Champagne 119.400 botellas
Vino tinto 109.000 botellas
Vino blanco 119.600 botellas
Vino de mesa 3.900 botellas
Fuente: Un Mundo de Cruceros