La comida rápida se aferra a la franquicia

Los datos de DBK indican que de esas aperturas, la mayoría fueron franquicias, llegando a alcanzar un total de 3.030 establecimientos bajo esta modalidad, el 72% del total.

Además, el informe de la consultora también revela que el negocio del sector presenta una alta concentración, de manera que las cinco primeras cadenas reunieron en 2012 el 70,6% de las ventas totales, mientras que las diez primeras concentraron el 81,2%.

Por categorías, la oferta de hamburgueserías estuvo integrada por un total de 1.065 locales, con 65 aperturas en el último año. Este mercado continúa liderado de forma muy destacada por las dos primeras cadenas, las cuales reúnen cerca del 95% de las ventas.

Por su parte, el número total de locales operativos en el segmento de bocadillerías se situó en 1.310, tras la apertura de 65 locales a lo largo del año. El grado de concentración del negocio ha aumentado en los últimos años debido a la rápida expansión de las principales cadenas, reuniendo las tres primeras el 46% de las ventas.

El número de pizzerías experimentó un descenso en 2012, con 1.130 es-tablecimientos operativos al cierre del año. En este segmento las tres primeras cadenas reúnen más del 80% del valor de las ventas.

El grupo de otros establecimientos estuvo formado por un total de 690 locales, 70 más que en 2011. En los últimos años han surgido nuevas cadenas que han experimentado un rápido crecimiento en términos de número de establecimientos.

Con respecto a la facturación, el sector cerró 2012 con unas ventas que se situaron en 2.730 millones de euros, lo que supuso un crecimiento del 1,3% respecto a 2011, año en el que habían aumentado un 3,8%. A pesar del retroceso en el gasto en restauración, las ventas de los establecimientos de comida rápida lograron mantener una evolución positiva gracias a la ventaja en precio frente a otras fórmulas de restauración.

Las ventas en mostrador reunieron el 89% del negocio total, registrando un crecimiento del 2,3%, hasta los 2.430 millones de euros. En cambio, el mercado delivery continuó con la trayectoria de descenso iniciada en 2009.

Respecto a las previsiones, DBK apunta que las numerosas aperturas de establecimientos efectuadas en 2012 y las previstas para el próximo bienio, junto con las estrategias emprendidas por las principales cadenas orientadas a fomentar el consumo, permitirán que las ventas del sector registren una evolución positiva en 2013 y 2014.

De ahí que sostenga que la facturación del sector podría alcanzar los 2.780 millones de euros en 2013, un 1,8% más que en 2012, mientras que en 2014 las previsiones apuntan a un crecimiento de los ingresos cercano al 3%.