La composición y el peso de productos de comida rápida es distinta entre países

El hecho de que cada país intente adaptarse a los gustos de los consumidores implica que un mismo alimento puede tener una composición mejor o peor en función del país donde se ofrece, y que las empresas no siempre proporcionan su mejor producto desde el punto de vista nutricional. Según el estudio, este tipo de comida puede aligerar su composición, reduciendo el porcentaje de grasa y azúcares sin perder aceptación por parte de los consumidores.

Según la OCU es la publicidad de la industria alimentaria la que genera mayor confusión entre los consumidores. En este sentido, la tendencia es utilizar cada vez más algún valor añadido al producto para atraer a los consumidores (light, barato o fácil de preparar), con el fin de convertir en cotidianos alimentos cuyo consumo debería ser esporádico.

La organización propone la adopción de normas de obligado cumplimiento que permitan no sólo la reducción del aporte energético de este tipo de productos y la mejora nutricional, sino también que garanticen un control de los mensajes publicitarios. Se acabaría así con el problema de la autorregulación de la industria.l RN