“La crisis no nos plantea ninguna preocupación”

El creador de Piel de Toro encabeza además un grupo empresarial bastante diversificado. Así, junto a esta ingente cadena de restaurantes, Expósito se dedica profesionalmente a la gestoría, promoción inmobiliaria y, más recientemente, a la explotación de las instalaciones de esquí de La Covatilla (Salamanca), en cuyas inmediaciones ha abierto el Hotel Real de Bohoyo, considerado como el más lujoso de Castilla y León.

El modelo de establecimiento y de negocio de Piel de Toro no es nada complicado y resulta muy versátil; de hecho, los establecimientos que ya están funcionando son de tamaños muy diferentes, yendo desde los más identificables con una cafetería restaurante céntrica y de pequeño tamaño hasta el gran local situado en las nuevas urbanizaciones, lo que no es obstáculo para que todos ellos mantengan una imagen y una oferta muy identificables.

Expósito no oculta que alberga “grandes expectativas de futuro con Piel de Toro. Nos planteamos próximas aperturas en Madrid capital, en algunos centros comerciales, en Toledo, etc.; posiblemente, convirtiéndonos en una franquicia de éxito”. De este modo, es posible que la variedad de tamaños y emplazamientos no esté dictada sólo por las dificultades de hallar localizaciones, sino también para que sirva de escaparate a futuros interesados en el negocio.

La superficie media ideal de los restaurantes Piel de Toro es de unos 130 metros cuadrados, con un aforo aproximado en sala que puede variar desde las cuarenta a las cien personas, más otras tantas en la terraza en aquellos locales donde se disponga de una. Los elementos de identificación de la cadena son tanto la decoración como una oferta gastronómica más o menos uniforme.

Uniformidad y diversidad
“La decoración –explica el propietario- tiene como pilar básico una imagen diferenciada al resto de la competencia, predominando el color rojo, mezclado con madera de color vengué y con fotografías taurinas, intentado sacar el máximo partido a cada rincón utilizando soluciones innovadoras y muy diferentes entre sí. En cuanto al aspecto gastronómico, la carta de Piel de Toro nace de la fusión de los platos tradicionales con la cocina más actual. Se trata, en alguna medida, de actualizar la presentación de recetas clásicas de la cocina mediterránea”; de esta manera, la carta de tostas de Piel de Toro es posiblemente uno de los puntos fuertes más fuertes de su oferta.

La carta de estos restaurantes incluye asimismo una amplia variedad de entrantes y de platos de carne y pescado, así como selección de vinos de diferentes denominaciones que pueden ser adquiridos tanto por botellas como por copas. El ticket medio de una comida o cena en los restaurantes Piel de Toro vendría a situarse en el entorno de los 35 euros; no obstante, la enseña ofrece también un menú del día a precio reducido (8,50 euros), en el que el cliente puede elegir entre tres primeros y tres segundos.

El creador de la enseña subraya que una de las claves que explica las buenas expectativas de la cadena es el cuidado puesto en la política de personal. “Nuestro personal especializado –dice Expósito- supera unos estrictos procesos de selección con el fin de dar mejor atención a todos nuestros clientes. En cada restaurante disponemos de aproximadamente 45 personas, treinta personas para sala y quince para cocina”. l
Juan Carlos Prado

Promociones anticrisis
La política de promociones es uno de los elementos mejor cuidados por Expósito para animar el consumo en sus locales y enfrentarse a posibles frenazos del gasto. En este sentido, Piel de Toro tiene una hora feliz al principio de la noche en la que ofrece 2×1 en los cócteles y 3×2 en las copas; algo parecido hizo durante la retransmisión de los partidos de la última Eurocopa de fútbol e, incluso, ha diseñado un Flamenquín Fernando Torres con los colores de la bandera nacional, a base de queso de oveja y chorizo, para homenajear al delantero de la selección.