“La Hostelería es aún la cenicienta de nuestra economía y está por descubrir”

En los últimos años, la FEHR busca la profesionalización de los recursos humanos de las empresas de hostelería. ¿Qué logros ha conseguido? ¿Y qué aspiraciones tiene para el futuro?

Es cierto que la batalla de la profesionalización en el sector con tan elevada rotación de personal es dura. No obstante, los resultados nos hacen sentir orgullo. Cien mil trabajadores en activo formados en tres años, dentro de un constante control de calidad y de asistencia al Programa de Formación Continua que lo ha permitido, no es poco. Pero el reto está en los ‘nuevos’ recursos humanos, en saber dónde y con qué formación encontrarlos.
¿Y cómo se ha entendido esto con los Gobiernos de la Administración del Estado y de las CC.AA. en materia de formación profesional?
Pienso que, en términos generales, se entiende otra cosa, que las Administraciones Públicas responsables, tanto a nivel nacional como autonómico, deberían hacer un esfuerzo junto con los agentes sociales para sectorializar la Formación Profesional en su conjunto, y permitir distintos tratamientos a problemas que desde el sector a veces se nos presentan en la gestión de la formación. Y no hacerlo obliga a la renuncia de tal formación para no ser penalizados o a realizarla de forma que, desde luego, la FEHR no avalaría.
¿Cómo han reaccionado las empresas de hostelería? ¿Colaboran los organismos competentes en materia de formación profesional desde los Gobiernos de la Administración del Estado y de las CC.AA.?
Las empresas de Hostelería tienen un problema de falta de recursos humanos formados. Las que se dan cuenta de ello acuden al programa de contratación de trabajadores extranjeros que gestiona la FEHR, a través de su Fundación Fidhos, gracias a la participación financiera y formativa de la Cámara de Madrid en el mismo, y del que es responsable frente a la Administración. Es un programa, en general, complejo de gestionar por la problemática política y social que envuelve el hecho migratorio, mucho más cuando en destino estos trabajadores se integran en una familia de empresas cuyo número asciende a 330.000, y que en un noventa por ciento son microempresas. Además de dar respuesta a fenómenos tan específicos como la franquicia, etc.

Hoy día son las grandes cadenas de restauración las que demandan más trabajadores dentro del programa, y las que suelen hacer ellas mismas (no todas), la selección en origen dentro del programa. Las pymes, agrupadas por la Cámara de Madrid y por las Asociaciones empresariales de la FEHR, también acuden en número menor y delegando la selección de personal a la propia Federación.
¿Cambiará esta tendencia en cuanto a surtirse de personal laboral procedente del exterior? ¿Cambiaría si, por ejemplo, la construcción redujera su actividad?
Esta reflexión es una mera hipótesis. Lo cierto es que durante mucho tiempo, la inmigración como trabajadores en la hostelería serán necesarios. Y más si se comprueba que la hostelería es una puerta de entrada hacia otras profesiones de este tipo de trabajadores.

No obstante, el inmigrante suele querer volver a su país si su condición fuera otra (no hay que olvidar que muchos españoles con los ahorros conseguidos en su trabajo en Alemania, montaron bares en España), y siendo esto innegable, estamos buscando apoyo de la Dirección General de Integración del Inmigrante, de la secretaría de Estado de Inmigración (Ministerio de Trabajo) y del Consejo Superior de Cámaras (CSC) para hacer planes de formación para el retorno a inmigrantes en España. Está enfocado a aquellos que ya lleven un tiempo, y que se les pueda ayudar con microcréditos que se sumen a sus ahorros para poner un negocio en su país, y así reunirse con su familia y amigos. Este tipo de proyecto es ideal para inmigrantes de países cercanos como Marruecos.

A nivel social, ¿existen conflictos sociológicos de integración? ¿Qué medidas arbitran para estos casos? ¿Es la FEHR quien acude a resolverlos o poseen ayudas institucionales?
En principio, en el programa tienen un enorme peso muchas acciones dirigidas a la integración sociolaboral del trabajador inmigrante, una vez que está en España. Nos hemos apoyado en CEAR hasta ahora, y queremos trabajar también con Cruz Roja y Cáritas en este sentido. Temas como relación laboral, vivienda, sanidad, relación con bancos, recogida en aeropuerto, transporte, etc.,… son los que conforman el trabajo en esta área. Ya contamos con ayuda institucional, pero al ser un problema que podría ser creciente, buscaremos más ayuda, pues conocemos el interés de las Administraciones Públicas en resolver este objetivo.
¿Es suficiente la retribución salarial del sector para que un empleado extranjero pueda vivir en España?
La retribución salarial es la que marcan los Convenios Laborales, y por tanto, la misma que tiene un trabajador español que vive en España.

Tenemos entendido que el proceso de selección se realiza in situ, es decir en su origen. ¿Cuál es el mecanismo esencial? ¿Colaboran asociaciones locales de hostelería del país?
El Programa consta de distintas fases, que son la Promoción y difusión del mismo en España, Configuración de la oferta de empleo en España, Tramitación administrativa en España, Promoción y difusión en origen, Presentación de solicitudes de trabajo en origen, Selección de candidatos en origen, Acogida en España, Formación en España, Integración socio-laboral en España.

En cada fase colaboran distintos agentes. En concreto, para la selección in situ colaboran empresas, empresarios, asociaciones empresariales de FEHR, y la propia FEHR con sus expertos apoyándose en las Cámaras de Comercio de esos países, en Escuelas Hosteleras y en empresas especializadas en selección.

Finalmente, ¿cómo ve el futuro de los Recursos Humanos en la hostelería española?
Si no cambian algunas cosas, dentro y fuera del subsector hostelero; si no se buscan fórmulas innovadoras de gestión de los recursos humanos que no sirven para todas las empresas, pero marcarían tendencia en la contratación; si no articulamos formación en punto de origen (que además dé juego al codesarrollo, es decir, haga crecer al país); si no mejoramos la gestión y contenidos de la Formación Profesional Continua en España; si no nos apoyan las Administraciones públicas para todo ello, el futuro de la Hostelería en nuestro país no será fácil. Esto sería una lástima, pues este subsector es aún la cenicienta de nuestra economía y está por descubrir. Para los que ya lo hemos descubierto, les puedo asegurar que la Hostelería tendrá un gran futuro en España, pero para ello tienen que cambiar algunas cosas. l
Jorge TODOLÍ