La hostelería española afronta la total entrada en vigor de la Ley Antitabaco

Las grandes cadenas, nombres tales como VIPS, Burger King, McDonald’s o Telepizza, lo tienen claro y, con el fin de ahorrarse los costes que supondrían las reformas, seguirán el camino más sencillo y no permitirán fumar en sus locales propios, aconsejando a sus franquiciados que sigan su ejemplo. Pero el grueso de la hostelería española no será tan tajante.

Según un estudio presentado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), tres de cada cuatro locales españoles no cumplirá los requisitos exigidos por la ley, siendo Madrid y Bilbao las ciudades con un mayor número de restaurantes de más de 100 metros cuadrados sin área específica para fumadores. Como informa esta organización, desde el ámbito hostelero no existe voluntad de cumplir la norma y ésta tampoco establece medidas de inspección o sanciones eficaces para instar a su cumplimiento. A SEPAR se le suman opiniones como las del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), que auguraba un incumplimiento masivo de la norma a partir del 1 de septiembre, o la de la Unión de Consumidores de España (UCE), desde donde se denunciaba que el 90% de los locales españoles con el tamaño exigido no había solicitado la licencia para acometer las obras y adecuar sus instalaciones a la norma.

Incertidumbre hostelera
Los hosteleros, por su parte, tampoco han dejado de presentar sus argumentos. Desde algunos sectores se manifiesta que no va a realizarse una obra demasiado costosa, cuando quizá la ley pueda cambiar en unos años, o suavizarse con los diferentes reglamentos autonómicos. Desde la patronal, la Federación Española de Hostelería, (FEHR) se argumenta que como consecuencia de los “criterios confusos y a veces antagónicos entre Comunidades Autónomas y Gobierno Central en los primeros meses de la ley, se ha creado entre los hosteleros una seguridad e incertidumbre que, en muchos casos, ha retrasado la decisión de iniciar el proceso de adaptación”.

En esta línea, la FEHR añade que los meses estivales también han contribuido a retrasar el comienzo de las obras pero que “la hostelería es un sector maduro y responsable, que en ningún momento pretende incumplir las leyes vigentes”, por lo que desde el organismo se solicita flexibilidad en la aplicación de la ley, destacando también que, en la actualidad, más del 60% de la superficie hostelera es ya un espacio libre de humos.

Y la cosa no acaba ahí: por si fuera poco, las discrepancias entre gobierno y autonomías no se ha hecho esperar. Galicia, Aragón, Andalucía y Asturias defienden la aplicación de las sanciones establecidas por ley (entre 601 y 10.000 euros); en Cataluña los locales que no hayan adaptado sus instalaciones colgarán el cartel de ‘prohibido fumar’… pero el resto de las regiones españolas piden -levantando más o menos la voz- una mayor flexibilidad. Algunas sólo realizarán inspecciones previa denuncia; otras están a la espera de desarrollar reglamentos más elásticos, para aplicar la ley con todas sus consecuencias o han decidido ampliar a sus hosteleros el plazo para realizar las reformas; otras, como la Comunidad Valenciana, se muestran a favor de recurrir a otros medios para garantizar la salud de los no fumadores, como que la separación se realice por cualquier elemento aunque éste no sea fijo. l Ana I. García