La Innovación como Motor de Cambio

De hecho, Restauración News ya se ha estado preparando durante el 2006 para abordar esta iniciativa y le debe a Xavier Torrents y profesionales como él, quedar motivados por la importancia del tema para la empresas de restauración. Dichas reuniones sirvieron también para recordarme de mis primeros contactos con este tema. Fue allá por los sesenta cuando Fabián Estapé nos hablaba de J.A.Schumpeter; un tipo de Moravia que, en la primera mitad del siglo XX, puso de moda la innovación “ como cambio histórico e irreversible en la forma de hacer las cosas. Un cambio en la función de producción; no sólo en nuevas técnicas, sino también en nuevos productos, nuevas formas de organización, nuevos mercados, empresas, hombres…”
Esta frase y muchas más parece que no han pasado de moda. Y es que nos vamos a tener que poner las pilas para que no se nos caiga a tierra lo mucho y bueno que en los últimos 25 años se ha hecho en el sector de la alimentación fuera del hogar en España. Por eso, creemos que la innovación nos puede echar una manita en el take-off del sector, después de calentar motores debidamente.

Una innovación como proceso cuya intención sea el cambio, proceda de donde proceda. De instituciones o empresas, de profesionales o investigadores; pero, que permita la introducción, sustitución ,desplazamiento o complementariedad de un elemento( producto, proceso o servicio) o de un sistema(dispositivo, modo de organización o método) en el seno de un contexto ya establecido( restaurante independiente, de cadena…).

De hecho en el sector ya disponemos de innovadores. En procesos, productos y servicios. Ahí están esos equipos que solitos lanzan un SMS a su instalador si no funcionan; o aquellos que se limpian solos o los que en clara armonía son capaces de entre cuatro hacer el trabajo de ocho( véase el premiado Thermojet).

Pero si nos referimos a productos, con permiso de los fabricantes, tenemos mucho de que hablar: Desde lo que sale de las factorías o talleres de los conocidos Adriá, Roncero y compañía hasta los menos conocidos ,pero no por ello imprescindibles de empresas como Tapelia en Elda ó Viena en Sabadell, capaz ésta de diseñar un bocadillo sin pan, el Boisa , que haría las delicias de nuestra Ministra Salgado en cuanto a cumplir con las reglas de sanos, seguro y sabroso.
¿Qué decir de la innovación en servicios? Poseemos una pléyade de franquiciadores que son capaces de crear conceptos de restauración inimaginables y empresas que han sabido leer muy bien lo que precisa la restauración moderna en cuanto externalización se refiere, tanto en temas de gestión de la información ( hay que estudiar bien los paquetes de servicios que ofrece exit41 ó ESP System para aumentar la productividad y el nivel de servicio), de la calidad y seguridad alimentaria, de los temas medioambientales etc etc.

Pero la innovación no es un producto que se compra en una tienda. Restauración News irá recordando en su revista, reuniones y encuentros profesionales, que la innovación como proceso implica tiempo y adecuación a la estructura a la que se aplica. Quién quiera correr e intentar sacar ventajas oportunistas o de especulación de su aplicación ,le llevará al fracaso y descrédito.

Es el cambio del cambio y por tanto como decía Schumpeter, tan importante es reconocer un desequilibrio en el seno de una organización empresarial como restablecerlo por medio de la innovación .Y ello supone costes y sacrificios que pocas empresas pueden asimilar, si no cuentan con tiempo y personas para lograrlo. l