La lluvia y las altas temperaturas aumentan las reservas de restaurantes

Los cambios meteorológicos no sólo afectan a nuestro apetito sino también a nuestro estado de ánimo ya las ganas de salir y hacer planes. Así lo demuestra un estudio elaborado por ElTenedor y digitalmeteo que combina Big Data y Learning Machines, y cuyo resultado refleja cómo la meteorología influye directamente en el consumo de restaurantes, especialmente cuando se trata de precipitaciones y temperaturas extremas de frio o calor. Es por ello que cuando se dan situaciones de lluvia o de calor, la gente sale más a comer o cenar fuera y, como consecuencia, las reservas en los restaurantes aumentan.

Comida contundente para combatir el frio

A medida que descienden las temperaturas los comensales tienden a ir a restaurantes donde la cocina es más pesada o contundente. Los restaurantes especializados en carnes como los del norte de España, cocina argentina o mexicana son los que más triunfan cuando hace frio, hasta llegar a los 10° o 15° C, pero a partir de esa temperatura su consumo desciende y empiezan a reservarse otro tipo de restaurantes. Esta tendencia también se deja notar con las precipitaciones, especialmente en Madrid y Barcelona, donde a medida que aumentan las precipitaciones la cocina argentina o del norte tienen más éxito.

20170419_lluvia

El calor cambia nuestro apetito

Con la llegada del buen tiempo y las altas temperaturas los comensales se animan más a salir. En esta ocasión los restaurantes más demandados son los que ofrecen una comida más ligera como la japonesa, la mediterránea o la creativa.  Esto sucede especialmente en Madrid y Barcelona, ya que en ciudades como Valencia, curiosamente, la cocina japonesa o los platos creativos se consumen más cuando hace más frio.

Los clásicos triunfan con el buen tiempo

Aunque la gastronomía mediterránea es la favorita haga el tiempo que haga, sí que es cierto que la meteorología afecta al consumo de otros tipos de cocina. Es el caso de la cocina italiana, cuyo consumo aumenta con la temperatura hasta llegar a los 25°o 30°C cuando parece que apetece menos y se nota un descenso en su demanda. Si hablamos de arroces, estos triunfan en zonas como Valencia cuando no llueve y la temperatura ronda los 20°o 25°C, mientras que en ciudades como Barcelona la temperatura favorita para tomarse un arroz se sitúa entre los 10-15°C.

Madrid, Barcelona y Valencia

El estudio que se ha llevado a cabo en Madrid, Barcelona y Valencia, nos muestra cómo la meteorología afecta a los hábitos gastronómicos en diferente medida según la ciudad. En Madrid las precipitaciones y las temperaturas influyen mucho a la hora de salir de restaurantes, mientras que en Barcelona y Valencia, afecta la temperatura pero apenas influyen las precipitaciones.