La mala reputación

En torno a las salsas existen ciertos prejuicios bastante generalizados. Y como todos los tópicos, tienen una parte de verdad y otra que no lo es tanto. Yolanda Sanz, médico experta en nutrición, explica que la función de las salsas es dar un toque de sabor y realzar las virtudes de un plato, “pero ahora se tiende a empapar los alimentos en salsa. Esto enmascara los sabores. Por ejemplo, una salsa al pesto, es rica en grasa. Y aunque sea saludable ya que normalmente esta hecho con aceite de oliva, debe mojar simplemente la pasta cocida, no que la pasta nade en salsa”. También aclara que no todas las salsas son ricas en grasa, como es el caso de una salsa de tomate, pero sí en su mayoría. No se muestra partidaria de lo light, que por otro lado, cree que no es muy utilizado en hostelería. “La gente piensa que porque sea ligh puede comer la cantidad que quiera, y no es así. Crea confusión. Opina que es más rica una elaborada de forma manual. Simplemente hay que enseñar a comer a la gente, que sepa que siempre hay que comer poca cantidad”.l E.G.G.