La nueva moda barcelonesa: comer en la clandestinidad

El atractivo de la clandestinidad es uno de los valores sobre los que se sustenta un nuevo local en Barcelona. El restaurante, se sirve de la tintorería Dontell en la que quien lo desee podrá llevar a lavar su ropa aunque, en contra de lo que pudiera creerse, esa no va a ser su ocupación principal. De hecho, en la trastienda se encuentra enclavado el restaurante. Para ponerlo en marcha, Grupo Evoluciona invirtió más de 600.000 euros. El local tiene capacidad para unos 70 comensales y una cuidada decoración y espera contar con un par de locales hermanos cada año.