La Rollerie estrena la segunda franquicia de su red en Boadilla del Monte

Fachada de La Rollerie en Boadilla del Monte.
Fachada de La Rollerie en Boadilla del Monte.

La Rollerie, marca de Inversiones Venespor, ha abierto un nuevo local de la enseña en Boadilla del Monte (Madrid), el octavo de su red y segundo bajo la modalidad de franquicia. El restaurante, ubicado en la Avenida Siglo XXI, 6, ocupa una superficie de 450 m2 con capacidad de albergar a unas 170 personas.

La Rollerie Boadilla está dividida en dos alturas: la principal, a la que se accede atravesando la terraza, con un par de zonas de mesas altas y bajas y una parte acristalada desde la que se puede contemplar un patio interior en la planta baja y el enorme árbol pendiente del techo. Es en esta altura -a la que se puede llegar en ascensor- donde se encuentran algunos de los rincones más especiales del restaurante. Un divertido balancín que puede convertirse en el escenario ideal para mil y un ‘stories’, varios salones con detalles en cada mesa: jarrones con lavanda, mesas para ir en grupo o socializar con los ‘vecinos’, más íntimas para ir en pareja, o sofás de mimbre en los que estirar la sobremesa leyendo con uno de sus nuevos ‘Cafés golosos’ y una tarta.

El diseño de los locales de La Rollerie está pensado para llegar en el desayuno y no salir hasta la medianoche. El ambiente acompaña y su carta es de lo más variada para agradar a todo tipo de paladares. Con el frío vuelven clásicos de su recetario como la Sopa Tom Kha Kai de pollo y la Fondue de queso y vodka; y se incorporan ingredientes nuevos como la polenta, elaboración muy popular al sur de Francia, Suiza y Austria que es protagonista en platos como los Taquitos crispy de polenta y parmesano, con strogonoff de boletus, trigueros y trompetas de la muerte o los Pulpitos encebollados en salsa kimchi, pimentón y sésamo, servido sobre polenta crispy. También aterriza en su propuesta el Queso Tomino cremoso a la plancha, acompañado de trufa negra, ajo y laurel sobre una tortilla crujiente de trigo y servido con una brunoise de tomate con alcaparras. Una locura que transporta directamente a Italia. Otro imponente recién llegado es el Arroz cremoso con carrillera de cerdo Duroc.