La ventilación controlada reduce más de tres veces el riesgo Covid-19 por aerosoles

Estudio sobre ventilación mecánica controlada de Soler & Palau.
Estudio sobre ventilación mecánica controlada de Soler & Palau.

El informe “La importancia de una buena ventilación (antes, durante y después de una pandemia global)”, elaborado por Soler & Palau, constata que con los caudales de renovación del aire interior exigidos por el RITE (Reglamento para Instalaciones Térmicas en Edificios) y proporcionados por la ventilación mecánica, se logra reducir hasta más de tres de veces el riesgo de infección por SARS-CoV-2 a través de aerosoles respecto a la ventilación natural (abrir ventanas) en interiores de restaurantes y bares.

Para elaborar el informe, el equipo técnico de Soler & Palau, compañía de sistemas de ventilación para aplicaciones residenciales, comerciales e industriales, ha desarrollado una ampliación del Modelo Analítico “One Box Model” añadiendo funcionalidades en Python e incorporando el análisis de eventos por tramos con parámetros variables. “El objetivo de este análisis, que nuestro equipo de ingenieros ha elaborado de forma rigurosa y objetiva con una profunda dedicación, es concienciar a todos los usuarios y administraciones públicas de la importancia de una correcta ventilación, y validar si el marco normativo vigente es suficiente para reducir hasta niveles aceptables las posibilidades de contagio por aerosoles”, explica Albert Bach-Esteve, Director Técnico de la compañía.

Los resultados confirman la importancia de una ventilación adecuada y refuerzan los argumentos a favor del uso de sistemas de ventilación mecánica, que permiten obtener caudales de renovación más elevados y, sobre todo, mejor controlados que la ventilación natural, lo que se traduce en una menor probabilidad de infección, evitando además la entrada de ruido y contaminantes del exterior, y favoreciendo el ahorro energético.

Y es que, a pesar de que las aparentes bondades de la ventilación natural están presentes en el debate social, es importante también conocer sus limitaciones y desventajas. “Nuestra prioridad ahora es implementar soluciones que mejoren la calidad del aire interior de los espacios y entender la importancia de la ventilación mecánica controlada siguiendo los requerimientos establecidos por el RITE para reducir el riesgo de contagio por aerosoles”, añade Mikel Sampedro, director de Marketing de Soler & Palau.

La importancia de la ventilación en restaurantes

El estudio se centra en comparar ambos tipos de ventilación -mecánica y natural- únicamente en cuanto a su eficacia para reducir la probabilidad de infección por aerosoles, mediante el modelo de análisis de riesgo de contagio por estas partículas en espacios interiores como restaurantes y bares.

Las principales conclusiones que se desprenden, ponen de manifiesto que el uso de mascarillas y una renovación regular y constante del aire en el interior son clave para evitar la transmisión de partículas infecciosas a través de aerosoles. Así, en un restaurante de 90 m2 y un aforo de 35 comensales, el estudio concluye de forma cuantitativa que para el caso de clientes comiendo en el interior sin mascarilla, es fundamental disponer de un adecuado sistema de ventilación que asegure que en el caso de que un cliente infectado acudiera al local, su aportación de dosis infecciosas al ambiente se disipe lo más rápido posible. Igualmente se observa que si se cumple con la cantidad de renovaciones por hora establecidas por el RITE se reduce a más de la mitad el riesgo de infección.

El informe estudia otros dos escenarios que a nivel social también preocupan en la actualidad: aulas y oficinas. En el caso de la escuela, tomando como referencia de análisis un aula de dimensiones 8 x 8 x 3 m2 con 24 alumnos y un profesor, al que se considera contagiado, y donde todos llevan mascarilla, se observa que, cumpliendo como mínimo con las renovaciones por hora exigidas por el RITE, se consigue eliminar prácticamente la totalidad del virus en el tiempo del recreo (30 minutos), cuando se vacía el aula, y por completo en la parada de dos horas para comer; mientras que esto no es posible únicamente abriendo las ventanas.

En la oficina, con dimensiones de 260 m2 y ocupada por 40 trabajadores, partiendo de la hipótesis de que un empleado acude infectado durante una jornada laboral, se observa que la mascarilla tiene un efecto considerable en cuanto a la reducción de las probabilidades de infección, aun así, se produciría 1 contagio con ventilación natural. En cambio, con una renovación del aire con ventilación mecánica controlada según las exigencias del RITE no se ocasionaría ningún contagio.