Las conserveras gallegas se reinventan en productos y envases

En el caso de los primeros son ya varias las firmas que tienen en el mercado conservas de todo tipo: sin sal, bajas en sodio, más ligeras, con proteínas y calcio o ricas en Omega 3. También las hay preparadas al natural o en agua, que suponen un menor aporte calórico que las que se presenta en aceite. Nuevos también son los preparados para sándwiches, los productos para picar, las ensaladas listas para tomar, las salsas de conservas para combinar con pasta o arroz, las preparaciones ligadas a la cocina mediterránea o italiana, las líneas de sopas y las conservas combinadas con vegetales. El salto cualitativo se ha producido también en el terreno de los envases y embalajes. La tradicional lata sigue vigente, aunque se ha modernizado con incorporaciones como el abre fácil o la tapa tipo yogur. Los patés de conservas en tubos, metálicos o plásticos, son la última novedad. Y en lo tocante a preparaciones para calentar y servir, pueden aparecer presentadas en bandejas plásticas o en bolsas flexibles, un tipo de envase que requiere un tratamiento térmico menos agresivo y que funciona muy bien en el sector de la hostelería. l Alfonso Basterra.