Lateral, producto de calidad en un ambiente agradable y con un buen servicio

Hace ya doce años que un grupo de inversores pensó que la tapa, un producto típicamente español, admitía una vuelta de tuerca y podía convertirse en un exitoso concepto. Con la idea de poner a disposición del público tapas, sí, pero tratando y ofreciendo un producto de calidad.

El primer Lateral abrió sus puertas en el Paseo de la Castellana en 1997 y se convertía en el germen de lo que es hoy una cadena con cinco locales en Madrid. Algunos de sus socios ya tenían experiencia dentro del segmento de la hostelería por lo que la idea prosperó. Así, en el año 2000 se ponía en marcha el segundo local, ubicado en la calle Velázquez, seguido por el de Fuencarral (2003), Arturo Soria (2006) y, por último el ubicado en la plaza de Santa Ana (el año pasado).
En todos ellos se sigue la misma filosofía encaminada, según afirma Victor Ibañez, director de Marketing de la cadena Lateral a “Ofrecer un producto de calidad, en un ambiente agradable y con un buen servicio”.

Calidad del producto
Según algunas opiniones, Lateral nacía como una respuesta al movimiento de los bares de tapas pero donde, como explican desde la firma “La calidad de los productos es insuperable en relación a otros locales parecidos”. Dentro de sus establecimientos, además, el usuario podía encontrar servicio de barra, o de mesa, según prefiriese y en todos ellos la firma pretendía “crear un ambiente sofisticado, cosmopolita gracias a sus dueños que tienen un gran sentido estético”.
Un sentido estético creado gracias al buen hacer de Iñigo Güell, que “ha pretendido adaptar cada local a su entorno y al tipo de gente que lo frecuenta, huyendo de modas y buscando sofisticación y modernidad”.
Cada local se adapta al tipo de clientela y aprovecha las bondades de su ubicación, así como el hecho de poseer una serie de clientes fieles a la marca a los que les gusta disfrutar de comidas informales y a la vez exigentes con los productos, entre los que destaca, quizá, lo breve de su carta de vinos.
“Porque Lateral no pretende ser una vinacoteca, el vino es considerado como un complemento a los productos de calidad. A pesar de ser corta, ofrecemos una carta de vinos muy seleccionada, prueba de ello es que, como vino de la casa, ofrecemos un reserva que lleva apareciendo en varias publicaciones como uno de los cien mejores vinos del mundo (lan reserva)”, dice Ibáñez.
De este modo, el punto fuerte son los pinchos en los que la marca intenta innovar, sin por ello olvidar los básicos como el jamón de jabugo, el pan con tomate o las croquetas. Los pinchos elaborados, croquetas, tortilla, cebolla confitada, son recetas exclusivas de Lateral y todas ellas caseras.
En cualquier caso, como reitera Ibáñez “Lateral no es sólo un bar de tapas, y ya hemos considerado la posibilidad de que éstos pasen de moda, por eso nuestros objetivos van más allá de ofrecer un pincho. Lateral es todo un concepto que además huye de las modas y una de sus metas es sobreponerse al paso del tiempo”

Filosofía Lateral

Menú. Lateral no ofrece menú como tal, sí una degustación de pinchos (para dos personas) que, acompañada con una bebida y un postre, tiene un coste de unos 10 euros por comensal.
Sobre la crisis. Desde la firma se opina que la gente puede dejar de cenar en restaurantes caros, pero nunca va a dejar de tomar unas tapas con los amigos.
RRHH. Todos los empleados de Lateral pasan por una etapa de aprendizaje en la que se les transmite la importancia de dar una excelente atención al cliente, normas de higiene, dar enorme importancia a la presentación de los platos… existe un jefe de cocina en cada local supervisados por Javier Dominguez que visita diariamente todos los locales para asegurar la máxima calidad.
Previsión para 2009. El objetivo para este 2009 era tener un incremento de ventas de un 2% y, a fecha de hoy, se mantienen las cifras de 2008. Se espera lograr el objetivo para final de año.
Labor social. Los socios de Lateral están altamente concienciados con las labores humanitarias y no dudan en destinar una parte de su esfuerzo a proyectos sociales. Por ejemplo, la Fundación Balia que es una organización sin ánimo de lucro y sin confesión política ni religiosa, dedicada desde su nacimiento al desarrollo integral de la infancia y juventud en situación de riesgo. l