LEÍDO PARA VD

“Nunca haré una cocina de espuma, de aire, me gusta la comida que se pega al riñón, la comida que se palpa, poco camuflada, sin estridencias, sencilla”, Angelita Alfaro, cocinera y escritora riojana, para ABC.
“El mundo de la tapa es exportable, porque es la cocina de la libertad, tanto para el cocinero como para el comensal, porque al cocinero le da la opción de hacer cualquier cosa y al comensal también, porque puede comer desde una hasta diez tapas y gastarse lo que quiera”, Dani García, chef de Calima, para el diario El Mundo.