Liberarse de la presión del corto plazo

La refinanciación de la empresa puede llegar a convertirse en el primer paso hacia una recapitalización de la misma y nuevos aportes de liquidez. En una época difícil económicamente hablando, uno de los mayores problemas con los que se encuentran las compañías, especialmente las de menor tamaño es el de acceder a una financiación no menos complicada y evitar la deuda a corto plazo.
Aún así, tal y como expuso Carlos López Casas, presidente de Cofivendis, en el marco del pasado Congreso Aecoc Horeca, acceder a la refinanciación de la empresa no es una misión imposible y siempre deben agotarse todas las vías para conseguir dicha financiación puesto que “si existe una mínima viabilidad del negocio las soluciones son posibles. Prácticamente en el 100% de los casos existe una solución”.
La realidad actual indica que el endeudamiento de las empresas ha crecido mucho (porque era muy fácil acceder a dicha financiación durante una época de bonanza); dentro de dicha deuda, además, destaca la adquirida a corto plazo (porque es más barata que a largo plazo), lo que produce un desequilibrio en el mercado; desde el verano de 2007, se comenzó a fraguar la crisis; y, por último, ésta estalló a lo largo del año pasado, afectando a la demanda, a los ingresos, los márgenes…
En consecuencia, la empresa, también la empresa hostelera, se halla incapacitada para afrontar sus pagos y debe apostar por procesos marcados, por una parte por la transparencia, en la que el empresario no se guardase ningún tipo de información ‘para él’; y la firmeza, siempre, explicó López Casas, racionalizada y argumentada. Siempre que existan esos argumentos el empresario debe defender su proyecto hasta el final. A fin de recapitalizar su empresa.
¿Cómo? O bien recurriendo a recursos propios, lo que constituye una opción más complicada (se puede dar entrada a un nuevo socio, acceder al Mercado Alternativo Bursátil, etc.) o, por el contrario, refinanciando a largo plazo.
Objetivos de la refinanciación
¿Cuáles son los objetivos que se persiguen a la hora de volver a acceder a nueva financiación? De varios tipos: sobre todo, reducir la deuda a corto plazo, para en cierto modo ‘desentenderse’ de ella durante unos dos o tres años, o por lo menos hasta haber sobrepasado la barrera del año 2010, que todavía se prevé complicado. La deuda se convierte en ‘deuda a largo plazo’ y se garantiza la suficiente liquidez para la firma en lo que los economistas han pasado a denominar travesía del desierto. Con ello se garantiza que el empresario pueda centrarse específicamente en la gestión de su negocio despreocupándose de los temas financieros más acuciantes.
El objetivo, en resumen es mantenerse lejos de los procesos de impagos, para lo que es necesario también fomentar una imagen de credibilidad ante las entidades financieras.
De este modo, como expuso el presidente de Cofivendis, se iniciará un proceso que abarcará entre los tres y los seis meses de duración y que exigirá una dedicación exclusiva por parte del management pero por el que se garantizará una viabilidad para los próximos tres a cinco años (previa presentación del plan de negocio) y una nueva estrategia que después habrá que saber ejecutar y proceder a su seguimiento. Es especialmente relevante la importancia del plan de negocio, puesto que de no haberlo es prácticamente inevitable el hecho de tener que acudir a concurso de acreedores y en el 90% de dichos casos el paso inmediatamente posterior es la liquidación de la compañía.
En conclusión, dijo Carlos López Casas, lo que esta crisis nos enseña es que para las empresas existe un alto riesgo operativo y financiero, sobre todo las de pequeño tamaño, que dificultan su viabilidad a medio plazo. Aún así, en este periodo dichas empresas deben hacer gala de la suficiente flexibilidad tanto en su vertiente operativa como en la financiera. Y, recalcó López Casas, acceder a la refinanciación de la empresa no es imposible y sí una herramienta para facilitar la liquidez en el periodo de crisis y retrasar el hacer frente a dicha deuda hasta que el periodo de dificultades económicas haya pasado.