Los aeropuertos y las estaciones ferroviarias y de servicio segmentan sus ofertas de restauración

Ésta es una de las conclusiones que se han extraído de la sesión sobre infraestructuras y servicios en centros de viajeros, celebrada en el marco de la última edición del Fast & Casual Forum. Una cita organizada por Restauración News y a la que acudieron los primeros espadas de la restauración para viajeros en España.

En concreto, en el ámbito de los aeropuertos, estaciones ferroviarias y de servicios, este foro ha contado con la participación de María José Cuenda, jefa de la división de servicios comerciales y gestión inmobiliaria de Aena; Carlos Ventura, director de estaciones de viajeros en la dirección general de servicios a clientes y patrimonio de Adif; y José Bové, director de desarrollo y gestión de negocios de Abertis.

Aunque con particularidades propias al terreno en el que desempeñan sus operaciones, los tres directivos han señalado que la restauración para viajeros ha tenido y tiene que segmentarse para adaptarse a las demandas particulares así como a los bolsillos de todos sus potenciales clientes.

J. Jové (Abertis).

Una adaptación que en el caso de Aena pasa, según explicó María José Cuenda, por seguir integrando negocios de retail y restauración y por adaptar estos últimos a los distintos perfiles de pasajeros, teniendo en cuenta variables como la edad, la nacionalidad o las posibilidades económicas de los viajeros.

“Uno de nuestros retos es mejorar la percepción del pasajero ante los precios que paga por los servicios de restauración en nuestros aeropuertos”, explica Cuenda, quién también confirma que Aena está incorporando restaurantes de chefs con estrellas Michelín en sus aeropuertos, como Dani García, en el de Málaga, y Paco Roncero, próximamente en el de Madrid.

Por su parte, Carlos Ventura, de Adif, subraya que “hay que ver las estaciones como un elemento para todos los ciudadanos”, ya que, a diferencia de un aeropuerto, sus clientes “no son cautivos, porque en cuanto salen de la estación está la ciudad con sus bares y sus restaurantes”.

Aún así, destaca que las estaciones ferroviarias son “una oportunidad de negocio por su ubicación, por el tránsito diario de ciudadanos y por los distintos perfiles de viajeros que pasan por ellas”. Perfiles entre los que están desde ejecutivos hasta trabajadores que usan los trenes de cercanías para llegar hasta sus puestos de trabajo pasando por turistas y estudiantes.

C. Ventura.

Por último, José Bové, de Abertis, sostiene que para poder segmentar la oferta de restauración y dar servicio a todos los ciudadanos que paran para consumir en los puntos que la firma gestiona “hay que reinventar el servicio de las áreas de servicio. Queremos que la cara de Abertis esté en el área de servicio y no en el área de peaje”.

Consciente de que las autopistas tienen una competencia real en los aeropuertos con las compañías aéreas low cost y con los trenes de alta velocidad, Bové asegura que Abertis ha decidido “adaptar la oferta de restauración de sus áreas de servicio a la estacionalidad, en función del lugar en que se ubiquen, y a la heterogeneidad de sus clientes (turismos, vehículos pesados…)”. “Tenemos que apostar por servicios distintos en las distintas áreas de servicio para evitar la canivalización entre ellas”, continúa.

De ahí que Abertis haya diseñado en un plan de acción con el que pretende adaptar sus áreas de servicio a tres niveles: bajo, medio y premium. Las de nivel bajo sólo contarían con tienda de conveniencia; las del medio con locales fast food; y las de premium con restaurantes sin comida rápida y por tanto con un ticket medio más elevado. J