“Los arquitectos nos tenemos que poner al servicio de las necesidades y gustos del restaurador o cocinero”

Hoy, Elisabeth Galí i Camprubi, más conocida como Beth Galí, (Barcelona, 1950), no sólo ha remodelado casas y edificios, sino ciudades enteras y es una de las personalidades más importantes dentro del ámbito de la arquitectura en España. Galí, que a lo largo de su carrera sólo se ha encargado de un proyecto vinculado en el mundo de la restauración (el restaurante barcelonés Taxidermista), es en la actualidad presidenta de una de las instituciones más importantes de la arquitectura y el diseño, el FAD. Este organismo sin ánimo de lucro, que se creó hace décadas para el fomento de las artes decorativas, se ha rendido últimamente ante la creatividad mostrada en elementos y edificios creados para la restauración y la gastronomía, que por su innovación y vanguardia son la punta de lanza de lo más nuevo en arquitectura e interiorismo. Beth Galí lo explica con claridad:
Beth Galí.- Cada vez es más importante el diseño del espacio de un restaurante y en el sector lo estamos notando mucho, porque vemos que evoluciona al mismo ritmo que lo hase nuestra gastronomía. Desde el momento en que hay una voluntad de mejorar la cocina, la gastronomía del país, los restauradores y cocineros se dan cuenta de la importancia del espacio. La arquitectura avanza al son que lo hace la gastronomía en nuestro país, porque en sí, son dos actividades creativas en la que se debe pensar.

P.- ¿Es una tendencia con caducidad o con futuro y continuidad?
Con mucho futuro porque estamos en el principio. Cada vez hay más restauradores y cocineros que valoran la arquitectura. Y creo que tan importante es el diseño de un plato, como combinación de ingredientes, como de un plato, como objeto, como del espacio en el que se sirve. Además, las dos disciplinas tenemos mucho en común, diseñar es pensar y después procesar, como el proceso creativo y productivo de un plato. Si la cocina ha entrado en esta línea de pensamiento, es muy normal que nos sentamos cómodos yendo de la mano.
¿Estamos en el mismo nivel que otros países europeos respecto al diseño de restaurantes?
Bueno, en algunos países europeos empezaron antes, como empezaron antes a darse cuenta de la importancia de la gastronomía, aunque en el caso de Francia podemos ver una excepción, porque siempre ha ocurrido que vas a un restaurante de lujo, gastronómicamente hablando, porque el espacio tiene un diseño… particular. Pero con la nouvelle cuisine se dieron cuenta que también era importante el diseño del espacio.
¿Qué ciudad es el referente del diseño de restaurantes en Europa?
Londres, sin duda alguna. Ellos han sido los precursores de tendencias que luego se han implantado en nuestros restaurantes, como por ejemplo, la moda de la cocina a la vista, ellos fueron los primeros en hacerlo en sus locales. Pero también hay que decir que en Cataluña somos líderes en diseño, porque gracias al impulso de nuestros cocineros vanguardistas los establecimientos se han ido renovando. El impulso lo ha dado el propio Ferran Adrià. Pero otro buen ejemplo es Girona, en donde tenemos un montón de restaurantes y hoteles rompedores, como por ejemplo, Les Cols, realizado por RCR Arquitectes -Ramón Vilalta Pujol, Rafael Aranda Quiles y Carme Pigem Barceló-, premio FAD 2003.
¿Qué está de moda actualmente en el diseño de restaurantes?
No se puede hablar de modas en el diseño de espacios, a lo mejor de tendencias. Pero yo siempre digo que es el propio cocinero o restaurador el que hace la moda, porque es el que nos pide que hagamos realidad sus necesidades y sus gustos. Por ejemplo, cuando se generalizó el blanco en los restaurantes, simplemente fue porque los chefs ven en el blanco limpieza, algo que buscan siempre en los diseños de sus cocinas y restaurantes. Normalmente los cocineros saben muy bien lo que quieren y los arquitectos nos ponemos al servicio de sus ideas, por eso es importante que vengan con las ideas claras.

Si no podemos hablar de modas, sí de tendencias en materiales ¿Cuáles son los más nuevos?
Nos encontramos en un momento buenísimo a nivel de materiales, con los llamados materiales de nueva generación, que no son los clásicos (madera, mármol, vidrio, acero…). Hemos conseguido nuevos materiales gracias a las nuevas tecnologías. Es tan sencillo como utilizar materiales muy específicos de un sector, como por ejemplo, componentes para aviones, y trasladarlos a las paredes de un restaurante. También tenemos toda la nueva generación de luces, como los Leds, con los que conseguimos paneles de luces minúsculas de bajo consumo. De nuevo vemos que la arquitectura se fusiona con otros sectores.
¿Y en colores se puede hablar de tendencia?
No, imposible, porque cada vez se mezcla más todo con todo.
¿Qué nos depara el futuro?
Los arquitectos pensamos en innovar, y creo que el futuro de la arquitectura de los restaurantes pasa por el futuro replanteamiento de los propios restaurantes. ¿Será el mismo espacio que hoy conocemos como comedor compartido o no? En el futuro se solucionarán muchos de los problemas actuales y la búsqueda de la confortabilidad del cliente y del servicio nos marcará el cambio, por ejemplo, la solución de la insonorización dará nuevas estructuras arquitectónicas, estoy segura de ello. l