Los españoles son los europeos que más comen en restaurantes de lunes a viernes

De ese barómetro, cuyo objetivo es analizar los hábitos alimenticios de los trabajadores y que en esta edición ha recopilado la opinión de 4.600 y de 670 restaurantes en siete países europeos, también se desprende que de ese 72%, el 61% de los trabajadores españoles sale habitualmente a comer a restaurantes en su jornada laboral. Nos siguen los checos (44,7%), los eslovacos (32,6%) y los italianos (30,3%).

Por categorías, Edenred sostiene que los establecimientos de comida rápida, con un 7,2%, y las cadenas de sándwiches y de comida preparada, con un 3,7%, son las otras dos opciones de los trabajadores españoles para comer durante la jornada laboral.

Entre los factores que más se tienen en cuenta a la hora de elegir el lugar en el que comer, los españoles se muestran cada vez más sensibles a la calidad y variedad de los productos con los que se elaboran los menús.

Así, mientras que en la edición anterior del barómetro la calidad nutricional del restaurante al que ir a comer importaba sólo a un 27,9%, esta cifra ha experimentado un crecimiento de más de veinte puntos porcentuales hasta alcanzar un 66,3% en 2013.

Este hecho demuestra el interés de la gente por cuidar su alimentación y acudir a establecimientos concienciados con los hábitos de vida saludable. Por ejemplo, las verduras son un imprescindible en la dieta del 61,9% de los trabajadores que comen fuera de casa, a diferencia de otros países europeos. Además, en España le damos mucho valor a los productos locales y de temporada, un 69,6%, que se han convertido en un básico de nuestros platos.

Junto a la calidad nutricional, importa cada vez más el precio. Mientras en 2012 sólo un 12,3% consideraba determinante el precio a la hora de elegir el sitio donde ir a comer, en esta edición del estudio la cifra se eleva hasta el 43,2%.

Teniendo en cuenta todo esto, un 80% de los encuestados españoles afirma que si los restaurantes Ticket Restaurant ofrecieran diariamente un menú (plato + postre o entrada+ plato principal), que estuviera basado en los criterios de comida saludable del programa FOOD y costara sólo 9 euros, lo elegirían sin duda alguna.