Martúe, la prueba de la evolución manchega

Campo Martúela, el primer terreno en el que se empezó a plantar, tiene 32 hectáreas, mientras que el otro terreno, la Finca El Casar tiene 55. En estas dos fincas la empresa ha plantado las uvas Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Malbec, Syrah y Chardonnay. Con estas dos últimas variedades, siempre que la calidad de la cosecha sea excelente, se elaboran dos monovarietales, que como el resto de vinos de la bodega, están calificados como Vinos de la Tierra. Al utilizarse únicamente uvas propias, la aspiración de los responsables de Martúe es llegar a obtener la denominación de Pago, para lo cual ya se ha presentado solicitud.

Además del Martúe 2006, elaborado con Tempranillo (38%), Cabernet Sauvignon (29%), Merlot (28%) y Syrah (5%), otro de los últimos lanzamientos ha sido el Martúe Syrah 2006, con una producción limitada de 20.567 botellas. El vino elaborado con esta variedad foránea que ha sido adaptada a las condiciones del terruño por la mano experta del ubicuo Ignacio de Miguel (asesor de más de veinte bodegas por toda España), es de color picota con ribetes púrpura, notas de fruta muy madura en nariz. Al abrirse desprende aromas minerales. En boca, resaltan la madera tostada, fruta en licor y regaliz. Se vende a un precio de catorce euros.

El otro monovarietal del que se lanzaron 14.223 botellas la pasada primavera es el Martúe Chardonnay 2007, realizado mediante la fermentación de un 25% del mosto en barricas nuevas de roble francés sometido a un removido de lías diario y el resto, en depósitos de acero inoxidable a baja temperatura.

De los 2.700 metros cuadrados que en total tiene el edificio de la moderna bodega, casi mil están dedicados a la zona de crianza con un 90% de barricas de roble francés y un 10% de roble americano. El resultado ha sido un caldo de color amarillo pajizo con reflejos verdosos, goloso en nariz con recuerdos a fruta blanca y almíbar. En boca, presenta un paso untuoso, recuerdos a frutas, flores, notas tostadas y cremosas y un ligero amargor al final. Su precio al público es de siete euros.

En total la producción anual de la bodega está entre 300.000 y 350.000 botellas, un 20% de la cual se exporta a Alemania, Bélgica, Austria, EE.UU., Holanda, Dinamarca, Suiza, Luxemburgo, Japón o China.

Igualmente hay novedades en lo que a formatos se refiere pues la bodega ha lanzado, además de la bordalesa una botella de cincuenta centilitros de su Martúe Crianza 2006, a 4,6 euros, que se presenta como una opción ideal para restaurantes.

A la conquista del Douro portugués
Animado por la buena marcha de las Bodegas Martúe en tierras manchegas, el inquieto Fausto González compró hace algo más de un año la Quinta do Vale Das Latas, en Torre de Moncorvo, un territorio situado en el corazón del Douro portugués. La finca de 60 hectáreas en total tiene 15,1 dedicadas a viñedo y 10 a olivar. El resultado de este último cultivo ya está en el mercado: el aceite de oliva virgen extra especial Martúe Douro 2007 con Denominación de origen Tras-os-Montes. Las 8.391 botellas de medio litro de esta primera añada, resultado de la combinación de las variedades Madural (20%), Cordovil (30%) y Verdeal Trasmontana (50%), se pueden adquirir por un precio de 6,25 euros. El lanzamiento de vino bajo la D.O. Douro tendrá que esperar algo más. Está previsto para 2012. Entre los planes también figuran la construcción de una bodega, una almazara y un hotel rural.

Por tierras toledanas también surgen nuevos proyectos como agrandar la tienda de la bodega, donde actualmente se producen cerca de una quinta parte de las ventas de Martúe, así como el comedor y la cocina, destinados a fomentar el enoturismo. Actualmente se realizan visitas de grupos reducidos al viñedo y la bodega, donde toda la decoración, la arquitectura y la hospitalidad de quienes guían las visitas, están destinadas a que el público se sienta como en casa. (www.Martúe.com) l
E.G.G.