Mejor que otros sectores

Arrancaban las VII Jornadas Internacionales de Restauración, que este año respondían al lema genérico de ‘La internacionalización de la restauración española y la creación de alianzas estratégicas con sus proveedores, con vistas a la dinamización de las exportaciones”, y lo hacían de la mano de Miguel de Haro, presidente de Ediciones y Estudios.
Que era el encargado de presentarlas; José Mª Rubio, presidente de la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR); y Vicente Montesinos, director General de NPD Group.
Tras las palabras de Miguel de Haro, que resaltó el objetivo de las jornadas de “analizar las oportunidades de la expansión internacional”, tomó la palabra José Mª Rubio. El presidente de la FEHR puso de manifiesto la oportunidad de la convocatoria de cara a “evitar que la crisis acapare toda la preocupación ya que, lal hostelería es un colectivo dolorido pero vivo, planteándose nuevos conceptos”.
Así, en cuanto a la internacionalización de la empresa hostelera española, explicó Rubio, ésta se ha caracterizado por, primero, la proliferación de negocios independientes por todo el mundo, parecidos a los locales que hoy en día establecen los inmigrantes en España; una expansión que a lo largo de la década de los sesenta se fue fortificando por el Viejo Continente. Más tarde, a mediados de los años ochenta, con el desembarco en España de cadenas extranjeras, empiezan a fundarse fuera modelos de restaurantes gastronómicos, como la Taberna del Alabardero en Washington. Una trayectoria que desemboca en la actualidad, en la que las protagonistas son “las grandes cadenas”, afirmaba Rubio, que han logrado posicionar aproximadamente unos 2.000 establecimientos fuera de las fronteras españolas. Una cifra que se triplicará en los próximos años.

Panorama nacional
Por su parte, la intervención de Vicente Montesinos se centró en presentar un completo mapa de la situación del foodservice en España. Montesinos resaltó que desde NPD Group no existían previsiones acerca de cuánto tiempo podía prolongarse la crisis, pero que lo que quedaba claro era que se estaba inmerso en ella “la situación ha dado un cambio radical en cuanto a PIB y desempleados, y eso se nota en el consumo, en donde los españoles somos los consumidores más pesismistas de Europa”.
En ciertos países como EEUU, Reino Unido, Alemania o Francia se producen crecimientos estables o leves caídas, pero éstas se acentúan en el caso de Italia y todavía más en términos de tráfico y tickets medios en España. Una tendencia que se ha acelerado en los últimos seis meses. Así, un 35% de los consumidores no acuden tan frecuentemente a los servicios de restauración a pesar de que la caída del tráfico en el total de Europa sólo se haya cifrado en un 4%.
Pero la situación no es desesperada, afirmó Montesinos. A pesar de esos datos, el sector sigue comportándose mejor que otros mercados. Por ejemplo, las cifras de actividades como la automoción o vivienda han caído un 42% y un 34% respectivamente, mientras que la hostelería lo ha hecho solamente en un 6%, de modo que se ha comportado bastante mejor que el entorno. Es cierto que a lo largo del primer trimestre del año en foodservice ha caido el tráfico (-4%); han caído las ventas (-5%) y los hábitos de consumo han variado, afectados por el descenso del Producto Interior Bruto y de la confianza de dichos consumidores porque, de hecho, según han valorado desde NPD, se pierden 200 visitas a establecimientos de foodservice con cada parado que aumenta, pero no todo son malas noticias.
Aumentan las visitas a establecimientos de hostelería de grupos de tres o más personas; el consumo se convierte en menos emocional y más racional; pero aumenta el consumo de productos principales a pesar de la caída en los opcionales. Aún así, según manifestó Montesinos en el turno de preguntas “tocar los precios es peligroso”. No tanto el trabajar promociones en un entorno temporal definido. l