Menús a precios competitivos, producto estrella de la hotelería en Galicia

Comer en un hotel ha dejado de ser un problema. Y en Galicia también. Tanto las cadenas de ámbito nacional con presencia en la comunidad gallega, como los grupos autonómicos o las apuestas independientes han comprendido que la única misión de un hotel no era la venta de habitaciones.

Afortunadamente los tiempos cambian y las estrategias llevadas a cabo para revitalizar estos escenarios, que sólo se llenaban durante los desayunos, han triunfado. No sin esfuerzo. Es el caso de GH Hoteles, la división hotelera del grupo Martínez Núñez, que cuenta con tres establecimientos en la comunidad (Lugo, Ourense y Santiago) y es en la capital gallega donde ha encontrado la clave del éxito. Mediante una fórmula tan sencilla como eficaz. Sin grandes alardes, y aprovechando su posición estratégica frente al campus universitario, su restaurante, ubicado en el último piso, ofrece un menú diario al precio de 12 euros de lunes a sábado. Como no podía ser de otro modo el éxito ha sido rotundo. Pero no sólo por el precio, sino por la oferta. Dos entrantes, dos salientes y dos postres a elegir son más que suficientes para comer bien y en poco tiempo. Un menú que cambia con frecuencia según el mercado y en el que siempre hay presencia de pastas, sopas, pescados y carnes, con ciertos toques muy personales, pero que no busca deslumbrar a nadie.

Grandes cadenas
En otros niveles se sitúan nombres bien conocidos dentro del panorama gastronómico del alojamiento gallego. Restaurantes como Ábrego, del NH Atlántico, Ara Solis, del Hesperia Finisterre, La Marola, del Hotel Zénit, comienzan a ser objeto de interés entre el gran público por razones varias. Desde la celebración de jornadas gastronómicas, muy al uso según las estaciones del año, hasta menús que han sabido hacerse un hueco entre la oferta local y cuentan con el favor de la demanda.

Por lo que respecta a las propuestas ajenas a las grandes cadenas, existen proyectos independientes de gran atractivo. El más llamativo sea, sin duda alguna, la estrategia diseñada por el Hotel Balneario de Mondariz que ha programado un tour gastronómico para todo 2006. Es el diseño más audaz de ningún hotel gallego, y contempla, principalmente los fines de semana, la realización de cenas alrededor de productos concretos, según el mes, y propuestas de cocina tanto nacional como internacional. Desde la lamprea, pasando por el cordero y el marisco (como no podía ser de otro modo), hasta aproximaciones a la cocina asturiana y vasca, y hermanamientos gastronómicos con Italia.