Menús para niños en restaurantes comerciales

Pese a ese interés, la mayoría de las ofertas no pasa de un menú basado en un plato de pasta, un pedazo de pollo asado y un helado.

Ya es histórica la iniciativa de Ada Parellada con Patacuchi, puesta en el año 2004: una estancia en su restaurante Semproniana donde los niños, con monitores, aprenden a elaborar su propia comida mientras sus padres disfrutan del menú de adultos en la sala principal del local.

Esta idea ha sido recogida por centros de ocio familiar como Port Aventura Park, donde, además de ofrecer un menú infantil en la mayoría de sus restaurantes temáticos (seis de los nueve en servicio de buffet o self y cuatro de los seis en table service), posee un espacio singular para los niños en el restaurante fine dining, Lumine, bajo el nombre de Luminanos. Allí los niños entre 3 y 12 años y en grupos de doce a quince, bajo la supervisión del chef, aprenden sobre las materias primas con las que van a elaborar los platos que luego comerán, lejos también del menú que degustarán sus padres, a un ticket medio de 15 euros. La iniciativa, que se celebra los sábados, no sólo consta de un taller de cocina, sino también de algo tan necesario como urbanidad en la mesa, higiene y alimentación equilibrada.

En el segmento fine dining hay que destacar el esfuerzo y aportación de los grandes chefs en diseñar platos para los niños, algunos de los cuales sirven en sus restaurantes. Por ejemplo, Andoni Luis Aduriz, chef del famoso restaurante Mugaritz, elabora fichas técnicas de platos para que los niños puedan conocerlos con detalle y que además de publicar en diarios del País Vasco en lengua euskera, ha editado en el libro Txiquichef, dedicado al fomento del consumo de platos de pescado entre los niños.

Casual dining
En las cadenas de restaurantes tipo casual siempre hay un menú infantil a disposición de los niños normalmente menores de diez años. Podemos señalar como ejemplos al Grupo Vips, que posee en sus restaurantes Vips y en sus pizzerías Ginos, un menú compuesto por dos platos y postres a un ticket del orden de 6/7 euros.

Igual sucede en Comess Group, donde tanto en su enseña Cantina Mariachi, como en Pasta City posee menús para niños a una media de 6,50 euros, en este caso acompañados de flyers con textos docentes, dibujos y espacios para colorear.

En el apartado de restaurantes italianos, las pizzerías Pinocchio, en Madrid, ya hace 16 años que ofrecían kid menus, como ahora hace la cadena de Il Tempietto, perteneciente al Grupo Zena, con su menú Piccolino, compuesto por un plato principal a elegir entre pizza, espaguetti bolognesa o milanesa de pollo, junto a un refresco y una copa de helado por 6,36 euros, mas un regalo sorpresa.

En general, no disponen de espacios diferentes para los padres. Eso no ocurre con Buffalo Grill, cadena que ha definido como Buffalo Peques, para menores de doce años, un espacio, al menos en cuatro de sus locales en España, donde al llegar padres y niños, éstos se dirigen directamente hacia la zona infantil donde además de jugar podrán comer un menú compuesto por un plato principal con patatas fritas, un postre y una bebida a 6,50 euros.

Finalmente, en materia de hoteles vacacionales destaca sobre manera la cadena Sol del grupo International Hotels Melia que, en once hoteles, ha tematizado la atención infantil con los personajes y la ambientación de los “Picapiedra” y que de la mano de Hanna Barbera, ha decorado los restaurantes y los lugares de ocio infantil, para que los niños hagan una inmersión en ese ambiente, de modo que los espacios de restauración se denominan Baby-Rock Club, para público de 4 meses a 4 años; Bam-Bam Club, para la franja 5-9 años; y Cool Club, para los comprendidos entre los ocho y los trece años. Las actividades, que sólo se ofrecen en agosto, empiezan con el Bronto Breakfast y terminan con Fred´s Party en la tarde. Áreas específicas para comer son las de Betty´s Kitchen o Bronto Burger, así como la de Mini Buffet. La regla de sus creadores es crear un ambiente lúdico-gastronómico diferente a medida que avanza la edad de este pequeño comensal.

También es ejemplar la labor del grupo Imaginarium, en el sector del retail, donde las cafeterías se micro-diseñan para que el destinatario de su didáctica oferta se sienta partícipe del hecho alimentario-gastronómico.

JRN