Movimientos en hoteles

El baile iniciado con la entrada de grupos de capital riesgo está modificando el mapa empresarial del sector hostelero desde hace un par de años hacia acá. Pero no debemos perder de vista otra gran batalla pendiente que afecta al mundo de la restauración desde el segmento hotelero. Se trata, cómo no, de la eterna puja de Hesperia por su rival NH.

La cadena que dirige Javier Illa no renuncia a hacerse con una posición de control en el consejo de administración de NH, a pesar de contar con un tamaño notablemente inferior a esta última. Sin embargo, la cadena que dirige Gabriele Burgio ha desarrollado una eficaz estrategia defensiva, aglutinando a su alrededor un núcleo duro de accionistas que apoyan su gestión, generan una mayoría accionarial suficiente y taponan la entrada de nuevos miembros en el consejo de administración de la compañía. Pero la entrada de Amancio Ortega, hasta hace poco uno de los pilares de ese núcleo duro de NH, en Occidental Hoteles, permite atisbar posibilidades de cambios en el horizonte de la cadena de Burgio.

Toda vez que parece que la intención de Ortega no es servir de cabeza de puente para un desembarco de NH en Occidental, parece claro que la primera está abocada a ver como el empresario gallego abandona su capital.

De momento, Javier Illa ha comenzado a mover sus fichas en busca de una señal de debilidad en el núcleo duro accionarial de su rival.

Si finalmente se consumara la toma de gestión de NH por parte de Hesperia, esta operación supondría el punto y final a la colaboración de Ferran Adrià (ha repetido en numerosas ocasiones que su acuerdo es personal con Gabriele Burgio) con la cadena de hoteles urbanos, para la que ha creado enseñas como Nhube o Fast Good. El chef de referencia del nuevo grupo sería Santi Santamaría.