Multiespacio Seis Ocho, donde decoración y moda se fusionan con la cocina

Quizá por la zona en la que se encuentra enclavado, industrial donde las haya, muy cerca de las oficinas del diario El País, el aspecto del establecimiento se encuentra impregnado de estética cien por cien industrial. Un local con gran altura, que lo hace semejante a una nave, con paredes de ladrillo desconchado, suelos de cemento pulido y algunas partes de sus muros revestidas por

grandes piezas de acero mezcladas con madera sin tratar. Un look que pretende emular y hacer recordar al barrio londinense de Shoreditch, rodeado de oficinas y empresas, así como de nuevos bloques. Además, la sala principal se encuentra presidida por un graffiti de grandes dimensiones obra del artista Santiago Morilla.

Una estética que refleja la filosofía con la que nace este establecimiento en la que la palabra ‘transgresión’ se convierte en una realidad. Un espacio diferente que brinda la posibilidad de que sucedan cosas más allá de la cocina: sesiones de música, exposiciones de arte, proyección de películas antiguas, o showcooking llenarán la agenda de un local que está abierto no sólo para comer.

Y el vestuario, también
Y la moda tampoco podía faltar ya que en Seis Ocho, lo cuidado de la estética va más allá de sus paredes o disposición del mobiliario y los distintos materiales, sino que el propio personal del local lleva un sello especial encima que toma forma física en los uniformes que han sido creados especialmente para ellos.

Para este proyecto, Seis Ocho ha contado con el diseñador Ion Fiz, que se ha metido en los fogones para realizar una exclusiva colección que hará que el equipo del restaurante vista acorde con la estética del local. Esta colección elaborada en exclusiva por el diseñador está formada por uniforme para camarero (camisa y pantalón), delantal y chaquetilla de chef, con diseño diferente para hombre y mujer, ya que el equipo de cocina lo forma Begoña Fraire y Antonio Carame, como jefe de r

cocina del restaurante.

Los materiales elegidos para la realización de estas prendas son oxford blanco para las camisas y chambray yute para pantalones y delantales. En el caso de las chaquetillas de chef, se ha elegido el chambray blanco.
En estos diseños no sólo se percibe la filosofía del propio Seis Ocho, sino que se desprenden las características básicas de Fiz: natural y sofisticado. Prendas de facturación impecable con una técnica de Atelier personal, de autor. En este caso se ve especialmente cómo el diseñador da especial importancia la funcionalidad de las prendas. Con colores y materiales fácilmente lavables, cómodas para el trabajo diario. Los delantales tienen doble bolsillo para aumentar sus posibilidades de uso, mientras que las chaquetillas ofrecen un corte muy limpio, a la vez que permiten moverse con agilidad.

Para el diseñador ésta ha sido su primera inmersión en el mundo de la gastronomía, al que llega desde la moda. Ha destacado que “desde un primer momento me sentí identificado con el proyecto, ya que la estética del restaurante Seis Ocho encaja perfectamente con el estilo de nuestros diseños”. JA.I.G