Nace Black Remedy, café y mucho más, en Barcelona

20161216_blackremedyUbicado en el corazón del Barrio Gótico de Barcelona, una de las zonas con más historia de la ciudad condal, Black Remedy abre sus puertas dispuesto a conquistar el paladar de sus clientes con el sabor y el aroma del mejor café, pero también con una gran variedad de propuestas gastronómicas saludables y apostando por un producto de calidad local.

El establecimiento nace fruto de la pasión de sus propietarios, la familia Ascaso, por dos mundos que conviven a la perfección en este Deli & Coffee Concept Store: el café y la gastronomía. Grandes apasionados y expertos cafeteros, son también fabricantes de Compak Coffee Grinders, molinos de café profesionales con presencia internacional en más de 70 países; de ahí que su pasión, tras tres generaciones dedicadas en cuerpo y alma al mundo del café, haya tomado forma convirtiéndose en este único y singular espacio.

Así, el concepto del café y el de la gastronomía, se traducen ahora en un local multidisciplinar donde se apuesta por la autenticidad y las cosas bien hechas, elaboradas con sumo cuidado y esmero. Por eso se trabaja con proveedores locales con los que se establece una estrecha relación para conseguir siempre la mejor materia prima. De esta manera, Black Remedy se podría definir como la cafetería de toda la vida pero con un toque rebelde.

Cada día, el equipo de Black Remedy se encarga de que todo esté perfecto, con el máximo cuidado tanto en el proceso de elaboración de cada plato en el mismo obrador, como hasta en la presentación cuando éste llega a la mesa. La carta, tan característica como personalizada, ofrece propuestas healthy, saludables y nutritivas, que pasan por originales Ensaladas de autor, los especialísimos Sandwiches de la casa, los excelentes ahumados con tiempos que oscilan entre las 5 y las 15 horas, Brunches con influencias de chefs internacionales, y por supuesto, el gran protagonista de este espacio, cafés de finca en varios tipos de elaboración, tostado en Barcelona de la mano de los mejores micro-roasters y seleccionado para disfrutar de sus exquisitos matices.

En el obrador de Black Remedy reina la filosofía slow food inspirada en cocinas internacionales como las de Londres o Nueva York, bajo la experta batuta de su jefe de cocina Adrián Lobato. Aquí las carnes siguen un minucioso proceso de slowly smoked según el método tradicional japonés en el que por ejemplo, el pulled pork es ahumado durante 14 horas o el  roast beef y el slow rubbed chicken, ahumados durante 5 horas, todo ello con un previo paso de maceración de 2 ó 3 horas. Por otro lado, las ensaladas de autor creadas por Lara Petrella combinan a la perfección los mejores vegetales mediterráneos con granos, cereales y semillas, teniendo su propio tono y significado ya que han sido ideadas como el mejor complemento para acompañar a sus ahumados o a sus deliciosos sándwiches. Un claro ejemplo de las ensaladas es la Med Herbal que al mismo tiempo que trae la suavidad de los vegetales mediterráneos tiene su fuerte carácter representado en el ajo negro. En definitiva, las ensaladas respetan los excelentes productos locales, dando alas también a la imaginación y viajando por los cuatro continentes para dar a las Signature Salads un carácter internacional, como es el emblema de Black Remedy. Y por supuesto no hay que olvidar sus propuestas dulces de bollería casera con su ya legendaria Carrot Cake y New York Cheesecake, así como los famosos Cinnamon Rolls de Cloud Street Bakery, en donde también se elabora el pan que diariamente se sirve en Black Remedy, de masa madre y cocido en horno de leña.

Por otro lado, nada más entrar en el local, uno se siente impresionado por su cuidado interiorismo -obra de Jordi López, fundador del estudio de Interiorismo y Arquitectura E8’s junto a Marcelo Abigador, restaurador de arte e interiorista, propietario y fundador de Lab-Art-, ya que el espacio se encuentra  en una finca noble del Barrio Gótico barcelonés, que ha sabido recuperar elementos arquitectónicos como los techos policromados, las columnas y los grandes ventanales perfectos para disfrutar de la bulliciosa vida del barrio. De atmósfera amplia, fresca y relajada, recuerda a las elegantes cafeterías de antaño, en donde predominan los tonos naturales y la cálida iluminación que delimitan las diferentes zonas con un mobiliario a medida, así como los espejos ahumados y las mesas bajas de mármol negro y latón. Maderas macizas, metales puros y neón definen los Coffe Shops de hoy.