Nebraska recupera su identidad de cafetería española

La gestación del cambio se inició hace seis meses. En este proceso, las comunicaciones dentro y entre los establecimientos fueron el primer objetivo. Ignacio Bravo, gerente del grupo Nebraska, decidió incentivar la comunicación con el personal de base, ‘me deshice del traje y la corbata’, confiesa. El responsable asegura que este gesto ayudó a reconocer y corregir fallos en la gestión de las cafeterías.

La nueva Nebraska tiene un total de 121 empleados y apuesta por el personal de base, por la rapidez y escuchar al cliente. En este sentido, la compañía cuenta con un responsable en cada local, denominado por la propia empresa como ‘patrón’. Éste asegura una comunicación ágil con el gerente. A su vez, Ignacio Bravo comenta la idea que subyace de esta organización: pretenden que los trabajadores se sientan parte del proyecto Nebraska. Esto es posible porque los propios empleados pueden participar en las decisiones de los patrones en cada establecimiento, manteniendo siempre como centro neurálgico de toma de decisiones, la dirección de la empresa.

El grupo genera valor añadido con otros recursos como el obrador, “volvemos a la materia prima” admite Bravo. Además, mantienen exposiciones de arte –a la venta– en las propias cafeterías, realizan obras de microteatro y tienen un espacio a modo de librería. Estos eventos no tienen coste de entrada al establecimiento y han llevado consigo la modernización de las instalaciones inmobiliarias.
“Nuestra intención, afirma Bravo, es que el cliente venga a disfrutar con nosotros, (…) queremos conservar al cliente de toda la vida y a la vez, captar a nuevos consumidores”.

Gastronomía Nebraska
La cocina de Nebraska no se ha librado del cambio de imagen. Siguen la línea de la cocina española, pero mantienen sus míticos perritos calientes y hamburguesas. Asimismo, los platos combinados vuelven a la carta del café, adaptados a la idea base del negocio: “Hemos nacionalizado los nombres de los platos combinados, jugando con el contenido de los mismos y el nombre que reciben. Por ejemplo, el toledano o el alcalá”, afirma el gerente.

Los cambios en el menú del día son los más satisfactorios ya que sus ventas han aumentado un 40% con respecto al 2012. Los desayunos también se han incrementado, pero es en la noche donde ‘más sufren’, reconoce el entrevistado. Por ello, han creado el concepto gin-fusión, que consiste en combinar un gin-tonic tradicional con un producto típico de la cafetería –infusiones especiales de las que disponen en los locales –.

La elección del menú del día corresponde al chef manager, puesto que cambia semestralmente y cuenta con la colaboración de los patrones de cada establecimiento.

Los productos son almacenados en las propias cafeterías y continúan con uno de los rasgos que diferencia al grupo, “ofrecemos calidad en todos nuestros alimentos”, asegura el responsable.

Con esta imagen renovada y sencilla, el grupo decide entrar en el mercado afterwork con conceptos más saludables; ofrecer comida para celiacos y mantener sus servicios de catering y pedidos a domicilio –Just Eat da soporte online a estos pedidos–, aunque Bravo muestra mayor interés por la comida para llevar.

Respecto a ofertas y descuentos, el gerente afirma rechazar “ofertas salvajes”. Hasta el momento, Nebraska ofrece promociones muy cuidadas, que actúan sobre el precio, aunque prevén iniciar el uso de la tarjeta de consumo.

La nueva Nebraska
La inauguración de la nueva imagen del Nebraska tuvo lugar en el local de Gran vía 55 el 13 de diciembre del 2012 y supuso un punto de inflexión para la compañía, “hemos vivido un cambio espectacular en los últimos meses”, declara el gerente del café.

La firma Nebraska tiene seis cafeterías en Madrid
–Goya, 39; Alcalá, 18; Bravo Murillo, 109 y 291; Gran Vía, 55; Princesa, 3– y su gerente, presenta como objetivo llegar a los 20 locales en la comunidad.

Hasta el momento, el café de Gran Vía 55 es el único que asume esta nueva imagen, salvo los cambios en carta, que ya han sido aplicados a todos los establecimientos de la compañía. Así pues, el Nebraska de Gran vía 55, representa para el grupo el inicio del cambio, puesto que su nueva imagen será exportada por completo al resto de cafeterías.

El grupo Nebraska fue fundado en 1955 y hoy día un 74% de la compañía pertenece al grupo Egasa. J
Lucía Sánchez