“No me gusta disfrazar el producto, pero sí aplicar las nuevas técnicas culinarias”

El restaurante The Garden cuenta con un marco exclusivo, dónde los clientes pueden degustar suculentas composiciones gastronómicas rodeados de 25.000 m² de jardines de principios del siglo XX. Es por ello que el reto culinario no es baladí. Candeal debe estar a la altura y, por ello, ofrece una cocina renovada, con una puesta en escena refinada y actual. Con platos elaborados a base de pescado como especialidad principal, predomina el uso de productos frescos y de temporada. El propósito de la carta del The Garden, diseñada conjuntamente con el prestigioso chef Eric Sinnig, es ofrecer una cocina mediterránea con toques internacionales, siempre en búsqueda de la sencillez, el equilibrio y la primera calidad.
Daniel Candeal cuenta con una próspera trayectoria profesional muy centrada en cocinas de hoteles de gran lujo, como el prestigioso Hotel Palace de Barcelona, dónde estuvo colaborando en 2007 con el restaurante Caelis (una estrella Michelin). Así también, ha participado en grandes eventos como la Copa América de Valencia.
Pese a su juventud, parece que se ha especializado en cocina de hoteles ¿por qué?
Es pura casualidad, aunque, quizá sea por el prestigio que conlleva trabajar en hoteles de 5 estrellas.
¿Qué le atrae de las cocinas de hoteles?
Son cocinas más equipadas y con más capacidad de logística que una cocina de restaurante independiente. También es cuestión de la clientela, que es mucho más peculiar.
La carta del The Garden está especializada en pescados, ¿por qué?
Me atrae mucho el mundo del pescado, sobre todo, si es buen producto y está bien trabajado. No hay nada más bueno que comer pescado fresco del día.
¿Qué tipo de cliente acude a The Garden?
Cada día acude gente más joven a nuestro restaurante. Esto es debido a la adaptación que hemos hecho de la carta para una clientela precisamente más joven y más sofisticada. Eso no quiere decir que la gente mayor que viene se siente incómoda. La idea es poder ofrecer una carta muy ajustada a todos los gustos.
¿Cómo define su cocina?
Es difícil hacer una auto-definición, pero podría decirse que hago una cocina de producto sin demasiadas florituras. No me gusta disfrazar el buen producto, pero sí aplicar las nuevas técnicas de cocina. Me considero bastante autodidacta, ya que me gusta experimentar.
¿Cómo se planifica el trabajo diario en un restaurante como The Garden?
Día a día, según las reservas que tenemos, planificando así menús, aperitivos, etc.
¿Cómo se organiza la cocina y a la hora de realizar las compras?
Se organiza por partidas, como en cualquier otro restaurante, y de las compras me encargo yo mismo, mirando mucho los precios del mercado y los productos que entran a diario.
El hotel dispone de otros restaurantes coordinados por otro joven chef ¿cómo es la relación con él? ¿Se coordinan o compatibilizan compras, trabajo, etc.?
No, funcionamos de forma independiente.
¿Cuál sería su puesto laboral ideal?

El que tengo es mi puesto ideal. Soy muy conformista, pero exigente con mi trabajo. Cada día es un nuevo reto en The Garden.

PERFIL

Nacido en Barcelona en 1984, Daniel Candeal se autodefine como un gran amante de la cocina, autodidacta, autoexigente, aunque conformista. Su formación académica la inició en el año 2000 en la Escuela Gramaimpuls, que completó con algunos cursos monográficos en la Escuela Hofmann de Barcelona. Muy pronto, en 2001, empezó a trabajar en restaurantes de la ciudad condal, como el Taximerdista. En un año ya dio su salto al mundo de la hotelería, entrando en las cocinas de varios hoteles como el Abba Sants, Abba Garden, Vincci Marítimo, Vincci La Rábida (Sevilla), Vincci Condal Mar… En 2007 lprobó la cocina del banqueting en el Hotel Palace GL de Barcelona, dondé contactó y colaboró con Romain Fornell, chef del laureado Caelis. Por su pasión por el pescado, estuvo algún tiempo trabajando en la cocina del restaurante Fishhh de Barcelona, especializado en pescados frescos. Desde hace unos meses capitanea la cocina de The Garden, en el hotel Rey Juan Carlos I de Barcelona, lugar que define como “mi puesto de trabajo ideal”.