“Nos remontamos al origen porque queremos asegurarnos de que todo funciona”

Ya desde el primer paso de selección de proveedores señala Agustí lo alto que McDonald’s pone el listón. “Somos muy exigentes y hay una parte en la que no hay negociación posible: en seguridad alimentaria”.

Normalmente el departamento de calidad realiza una auditoría previa al posible suministrador del producto en cuestión. Más tarde, y en función de este resultado, se realiza un segundo “examen”, esta vez por parte de una consultora independiente.

Que se realice un control desde el mismo origen del producto resulta fundamental para la que es no sólo responsable de calidad de la multinacional en nuestro país, sino también coordinadora de este área en lo que se ha denominado Sur de Europa (Marruecos, Portugal, Italia, Grecia y Malta). Y admite el gran esfuerzo que en McDonald’s España se ha realizado en los últimos años con el fin de lograr una trazabilidad casi perfecta teniendo en cuenta que el riesgo cero es una utopía. “Hace unos años los distribuidores eran quienes ponían las caducidades y perdíamos el origen. Ahora utilizamos etiquetas de códigos de barras desde la fase de producción y hemos conseguido mejorar este aspecto. La primera premisa es trabajar sobre riesgos para que cuando la mercancía llegue al restaurante éste esté prácticamente anulado”. Y a continuación indica que esto supone ir más allá de lo que marcan las normas: “La responsabilidad de cualquier restaurante de la calle es controlar un paso atrás, normalmente el distribuidor, pero nosotros nos remontamos al origen porque queremos asegurarnos de que todo funciona”.

La mayoría de los proveedores de McDonald’s son “de largo recorrido”, por lo que han ido evolucionando hasta acoplarse a todas las exigencias de la compañía. Revela Agustí que ciertas compañías son colaboradoras de McDonads a nivel internacional, aunque a veces no es posible, y se eligen suministradores locales, sin perder nunca de vista la calidad.

Compromiso
Una vez en los restaurantes, hay que hacer hincapié en la formación del personal, la que se exige para ocupar un determinado puesto y la que proporciona la propia multinacional. Agustí asegura que por lo general no surgen dificultades a la hora de implantar y seguir las normas de calidad en los establecimientos porque “los franquiciados lo último que quieren es tener problemas con McDonald’s”.

Para comprobar que todos los procesos se realizan correctamente, la empresa lleva a cabo dos visitas no anunciadas al año. “Se les hace después un informe con los puntos que pueden mejorar y los franquiciados lo acogen de maravilla”, insiste Agustí.

En primera instancia, las directrices de calidad que finalmente se aplican a proveedores y restaurantes provienen de la sede central del departamento de control de calidad de McDonald’s se encuentra en la ciudad germana de Frankfurt. Existe allí un comité europeo de calidad que, se acuerdo con Agustí “es el que decide qué controles se van a realizar en los restaurantes, se habla de las leyes que van a entrar en vigencia, etc…”, afirma Agustí, quien además cuenta que “un mínimo de tres veces al año, se reúnen los responsables de seguridad alimentaria de todos los países, expertos en cada grupo de alimentos, etc… para intercambiar experiencias”. (www.McDonald’s.es). l
Elia GARCÍA

Mostrar al público qué come
McDonald’s ha lanzado recientemente una iniciativa para mostrar a los consumidores qué cantidad de calorías, proteínas, grasas, hidratos de carbono y sal ingieren cuando comen en uno de sus restaurantes, y que porcentaje suponen estos elementos en el conjunto de sus necesidades diarias. Para ello ha creado un código visual de iconos sencillo de entender, que ha plasmado en los envases de sus productos.

Con este sistema se puede comparar el consumo que se está realizando, con los valores de referencia diarios (VRD), es decir, lo que recomiendan los expertos que se coma a lo largo de una jornada. Como no existían estos VRD, para establecerlos McDonald’s consultó a un grupo europeo de expertos independientes en nutrición y siguió las recomendaciones de la Organización mundial de la salud (OMS).

Además de los envases, la firma ha desarrollado diversos soportes para que los clientes se familiaricen con esta información. En los restaurantes dispone de manteles y folletos y además, ha creado una web específica para promover los estilos de vida equilibrados y activos (www.McDonald’smenu.info).

La iniciativa ha comenzado a funcionar este otoño en los 365 restaurantes que la compañía tiene en España. Antes de que acabe 2006, este plan estará implantado en 20.000 restaurantes de todo el mundo. l