Las propinas en juego, ¿Cómo tiene que ser el perfecto camarero?

El impecable trato hacia el cliente, conocer al dedillo las normas de protocolo, la discreción… son numerosas las características que ha de poseer el “perfecto” camarero bajo el punto de vista de los expertos, más aún cuando las propinas están en juego. En una época en la que la sala vuelve por sus fueros, ¿cómo es ese perfecto camarero? Desde el restaurante El Rincón de Esteban, se aportan nueve características que ha de tener ese camarero ideal.

el perfecto camarero cuando la propina esta en juego
¿Cómo es el perfecto camarero? desde El Rincón de Esteban se dan algunas pistas. Imagen: Unsplash.com
  • Humilde y profesional: en un camarero la profesionalidad y la humildad son sinónimos;  el buen camarero tendrá que enfrentarse a situaciones complicadas en las que mantener el tipo modestamente, atendiendo a todos los clientes con una sonrisa, sin tomarse ningún comportamiento o crítica como algo personal, independientemente de que los clientes sean justos, educados o estén sobrios.
  • Muy atento con el cliente: el camarero perfecto ha de estar pendiente de lo que los clientes necesitan, sin llegar a agobiarlos. Por ejemplo, da muy mala imagen que cuando el comensal pide la cuenta, ningún camarero esté pendiente de éste, y que esta simple acción se demore. O cuando, por ejemplo, el cliente quiere pedir otra bebida y ningún camarero le presta atención.
  • Impecablemente aseado: uno de los requisitos básicos del camarero es la pulcritud, y la buena presencia (que no significa ser guapo). Se trata de mostrar un respeto al restaurante y a los clientes, especialmente por aquellos que manipulan alimentos y bebidas.
  • Perfecto conocedor de la carta: un camarero que se precie ha de conocer al dedillo todos y cada uno de los platos de la carta, con qué ingredientes están elaborados, el tiempo de preparación de los mismos, los beneficios que aportan al organismo, etc.
  • Discreto y paciente ante las charlas de los clientes: cuando un camarero quiera acercarse a la mesa a comunicar algo, debe esperar a que los clientes detengan su conversación antes de comenzar a hablar él.

Respeto, protocolo, amabilidad…

  • nueve tips del perfecto camarero
    Un camareo ha de conocer el protocolo. Imagen:Unsplash.com

    Respetuoso y refinado: el buen camarero será educado y discreto; por supuesto, tratará a los clientes de usted y les saludará y despedirá con amabilidad; jamás les abrumará con anécdotas de su vida privada, ni se unirá a las conversaciones de los clientes y nunca, bajo ningún concepto les dirá “Qué aproveche” o vulgaridades semejantes, porque sabe que dañan la imagen del negocio.

  • Conocedor de las normas del protocolo en la mesa: es fundamental que el camarero conozca perfectamente el protocolo básico a la hora de servir. Siempre ha de servirse por la izquierda y retirar por la derecha. Asimismo, no se debe olvidar que no se sirve un nuevo plato hasta que todos los comensales hayan finalizado.
  • Alegre y sonriente: así debe estar siempre un camarero que se precie, ya que a nadie le gusta acudir a un restaurante y que el camarero le mire como si el cliente tuviese la culpa de todos sus males.
  • Constantemente formado: el sector de la hostelería es muy cambiante, por ello un camarero ideal es aquel que se actualiza constantemente sobre todas las novedades acontecidas en su gremio.