Nuevos eventos para las empresas de banquetes

Que las empresas de banquetes han de adecuarse también a las nuevas necesidades del mercado no es ningún secreto. Ese fue el principal punto clave sobre el que giró el Encuentro sobre Catering de Banquetes y Eventos que estuvo moderado por Manuel Moreno.

Director general de Mallorca Catering y en el que participaron como ponentes Joan Gaspart, director general de Grupo Husa; Jesús Barrachina, director general de Grupo Barrachina; y Cristina Rodríguez, directora general de La Real Carolina.

El primero en intervenir fue Joan Gaspart, que afirmó que desde hace varios años “el usuario le pide a una empresa de banquetes algo más que los canapés y menús. Por ejemplo, el menaje, música, vídeo…”. Un servicio que trascienda de la mera idea de gastronomía y en el que se vaya más allá de la rutina de una celebración típica como una boda, comunión o evento tradicional.

Gaspart citaba como ejemplos la organización por parte de Husa de la restauración en eventos como el pasado Rock & Río, la Expo de Zaragoza o el Open 500 de Tenis que, explicó, “no es muy difícil si tienes la logística y la rentabilidad se dispara. También es un tipo de evento más gratificante”.

A continuación tomaba la palabra Jesús Barrachina, que a pesar de reconocer, como había hecho su predecesor que en las empresas de banquetes comenzaba a tomar importancia otra serie de elementos más allá de la alimentación –los decorativos, por ejemplo-, no estaba de acuerdo con las voces que afirmaban que la comida incluso había pasado a un segundo plano. “Eso me molesta, dijo Barrachina. Si se está organizando una cena, o lo que sea, la comida ha de tener relevancia. El restaurador ha de ser quien lleve la voz cantante en dicho evento, más allá de otros implicados, como el decorador”.

No obstante, el mismo Barrachina admitía que “vendemos todos los servicios, mientras nos paguen”, bromeando sobre los valores añadidos que actualmente han de aportar las empresas del sector.

La Real Carolina
Cerraba el grupo de ponentes Cristina Rodríguez, directora general de La Real Carolina, en Jaén y tercera generación de una familia de restauradores. Rodríguez comenzaba su exposición contando a los asistentes del encuentro como cuando había decidido dedicarse a la restauración, fue el propio Joan Gaspart (padre en este caso) quien le brindaba la oportunidad de visitar el Grupo Husa en la Ciudad Condal, para –con el mismo toque personal- continuar narrando sus años de experiencia en una empresa familiar que contaba con varios hándicaps por el hecho de encontrarse en una región complicada como la jiennense. De la familia Gaspart, Cristina había aprendido que de una empresa familiar puede “surgir un imperio” del que una de las más valiosas lecciones aprendidas fue el significado del concepto de ‘atención al cliente’.

Otra de las lecciones aprendidas fue la de analizar las tendencias con el fin de anticiparse a ellas. Así, con el fin de controlar los costes, La Real Carolina (Grupo La Toja) realizó cambios en el proceso de producción y fabricación de modo que en la cocina central, en la actualidad, todos los procesos están controlados y planificados desde que el alimento entra hasta que sale en forma de plato. Rodríguez, además, abogó por la línea fría para banquetes así como por el proceso de pasteurización con válvula que ha implantado en la firma familiar, o la importancia de la planificación (mensual), para lo que el departamento comercial cobra un papel esencial.

Después de las intervenciones se dio paso a un animado coloquio, en el que los asistentes manifestaron cuestiones tales como los problemas de personal, la importancia del servicio de sala, o qué servicios deberían mejorar los proveedores de cara a los operadores presentes.