Paco Roncero se reinterpreta en Estado Puro

Se amplía de esta manera la dilatada colaboración que Roncero mantiene con esta cadena hotelera, que desde hace tres años le ha confiado la dirección del Casino de Madrid.

El local, de algo más de cien metros cuadrados, es accesible directamente desde la calle, basa su oferta en las tapas tradicionales, aunque exquisitamente reinterpretadas por Roncero, y tiene una capacidad en torno a los 90 comensales, distribuidos en espaciosas mesas altas, acordes con la comida a base de tapas, y una mesa privada para ocho personas, en la que se come bajo reserva y con un menú diseñado por el propio chef. Estado Puro también dispone de una amplia terraza en la que se ha colocado un árbol rodeado por una gran jardinera en la que se han plantado lechugas, pepinos y tomates. Aunque este tipo de oferta complica el cálculo de un ticket medio, se puede estimar que este debe oscilar en torno a los 40 euros.

La peculiar decoración del local, en la que destacan como principales señas de identidad el techo abovedado completamente cubierto por peinetas blancas y un amplio mural que rememora las imágenes publicitarias de mediados del siglo XX, es obra del taller de arquitectura y diseño James & Mau. La ambientación de Estado Puro se caracteriza por el uso de maderas y colores chocolate, con toques de rojo y amarillo, así como por una cuidada iluminación.

La carta del restaurante incluye una amplia variedad de tapas frías y calientes, tostas, bocadillos, ensaladas, algunos postres y, para los más hambrientos, raciones de arroz, carne y pescado. Los platos se sirven sobre pizarras y la vajilla simula en cerámica los vasos y bolsitas de plásticos de los puestos tradicionales de buñuelos del Madrid castizo.l RN