“Para dedicarse a la cocina hay que estar un poco loco”

Y esa es de las cosas que más me agradan”.

Pero se trata de un amor compartido, aunque no por eso menos valioso. ¿Qué otras cosas ocupan el corazón de este chef? Últimamente escribir, el cine, pero siempre, de forma paralela a la cocina y ocupando una parcela similar a ésta, tanto de su tiempo como en importancia, la fotografía. Y si la cocina, en cierto modo, esclaviza, servir a dos señores no puede ser menos sacrificado.

No obstante, para Sacha, intentar elegir entre ambas sería como intentar dilucidar si quieres más a papá o a mamá, porque “si uno se levanta para hacer lo que le apasiona, no hay ningún problema: lo haces. Y a mí me encanta fotografiar, y hacer platos, y pasármelo bien… te levantas. Luego llegas un poco más hecho polvo de lo normal al fin de semana, pero llegas fascinado. Dormir una media de tres o cuatro horas al día por cosas que me divierten tanto como la cocina o la fotografía, ni me lo planteo. Las dos me fascinan. Cada una de ellas me abre un mundo, son las dos formas en las que he aprendido a expresarme”.

De cara a 2007
Sacha, el chef, suele dar de comer a una media de treinta y cinco o cuarenta comensales al día. El restaurante es pequeño, pero a nivel de cocina, este año 2007, Sacha Hormaechea, recientemente distinguido con el premio Metrópoli al Mejor Cocinero en Progresión, se conformaría con mantener los estandares actuales, tanto de afluencia de público, como en cuanto a calidad de su cocina.
“Me gustaría, simplemente, poder seguir teniendo la verja abierta y que la gente llame a mi casa. Una de las cosas que me parecen más impresionantes es que aquí en Madrid, alguien un día se levante por la mañana y decida que come en mi restaurante. Me parece un hecho fantástico que alguien me tenga en la memoria. Con que eso siga sucediendo durante el año sería más que suficiente”.

Porque según admite Hormaechea, esa es la presión a la que hay que hacer frente todos los días “el señor que viene a comer y al que intentas hacer feliz. Es la presión que tenemos los que cocinamos. Presión y satisfacción y también magia: que un señor venga a celebrar su cumpleaños con su mujer, que un amigo que hace tiempo que no ve a otro decida que está en tu casa, esa sí que es responsabilidad”.

Momento actual de la cocina española
Como uno de los representantes de la vanguardia actual de la cocina española, Sacha define el momento actual como “el mejor de la historia de la cocina, si lo sabemos aprovechar. Creo que tenemos que aprender que no solamente son buenos y grandes los grandes cocineros, sino que todos son magníficos profesionales. Creo que es un buen momento si aprovechamos para que toda nuestra cocina avance, no solamente la alta cocina”.l

El perfil
• Nació en Madrid, el 18 de marzo de 1962.
• Sacha Hormaechea es propietario y chef del restaurante Sacha en Madrid, pero además ejerce de fotógrafo, divulgador y comunicador gastronómico.
• Es miembro de la Escuela de Madrid.
• También se dedica al cine desde hace bastantes años. En su haber tiene unas 25 películas, siempre del lado de la cámara.
• Ha colaborado en varios medios de comunicación: Cambio 16, el suplemento Blanco y Negro de ABC, El Dominical, el diario Universal (de Iberia), la revista Gourmets, etc.
• Además de La Cerveza y los Tesoros Gastronómicos Españoles, las fotografías de Sacha han ilustrado innumerables obras; tantas que casi ha perdido la cuenta: Loa al Jamón Ibérico, editado por el Ministerio de Agricultura; obras dedicadas a gastronomías regionales como Los caseríos y la cocina popular vasca, La arquitectura y la cocina popular aragonesa, etc.