Pepe López del Hoyo, Josep Lluis Canyelles y Jordi Canora, socios del estudio de interiorismo y diseño Futur 2

Esta es una de las principales premisas de la filosofía de trabajo del equipo de Futur2, uno de los estudios de diseño e interiorismo más punteros del panorama nacional (sobre todo en el sector clubbing), con proyectos tan interesantes como Cachitos, ShokoMad o Fuuud (Sabadell), uno de sus últimos proyectos, un

restaurante/bar de copas que responde a su particular lenguaje ecléctico.

¿Cómo acaban dos personas “del mundo del cine” en el interiorismo de locales?
Es curioso el paralelismo que existe entre ambos mundos, en el plano creativo estás afrontando un proyecto que tiene por finalidad deslumbrar en ambos casos a tu cliente, y cuidar al detalle los objetos, revestimientos, etc. porque si cabe, la cámara te delatará aún más. En el plano constructivo cambian las versiones, aunque todo sea efímero, para tres segundos de visionado las técnicas son diferentes, y las marcas colaboran con sus últimos productos si es necesario, cosa que igual no te puedes permitir en un local. Pero lo más interesante es el guión, que es donde el autor refleja el mundo que quiere transmitir y que nosotros echamos en falta en alguna ocasión. Intentamos extraer toda la información a nuestro cliente, para conceptualizar un pequeño guión que nos ayudará a entender transiciones, y distintas sensaciones que deberá percibir el visitante.

¿Cuál fue el primer local que proyectaron y cuál ha sido el último?
Uno de los primeros fue Salsitas, ubicado en el barrio chino de Barcelona, donde nadie se atrevía a hacer este tipo de inversión y que no sólo fue un éxito sino que creó zona, además de fusionar por primera vez restauración y copas. Detrás vinieron los Danzatoria, Sugar, etc. El Salsitas era un viejo bingo con una dimensión interesante que nos permitía tener un bar y un restaurante pizzería que a las doce de la noche se reconvertía en club. Básicamente generamos una piel blanca de estilo colonial y figurativa que por transformación de luces, colores y audiovisuales cogía fuerza y carácter mientras avanzaba la noche.

Y el último, Bling Bling,también en Barcelona. Un club que pretende ser de referencia en Barcelona, con una apuesta de

música electrónica de último nivel y dotado de la última tecnología en efectos audiovisuales y lumínicos.

¿Cómo resumirían la evolución entre uno y otro?
El ‘know how’, la experiencia, la persistencia, la suerte, no sé… Cosas intangibles que hacen que evoluciones en paralelo a tu entorno, te intereses por él y persigas en un sentido personal y coherente.

¿Qué les ha llevado a “medio especializarse” en el interiorismo de locales de hostelería o del sector ocio nocturno?
Tal vez el mercado, la incesante iniciativa privada barcelonesa en una ciudad escaparate que vende marca y que pretende ofertar al turismo constantes innovaciones. Pero hubo una época en que las exposiciones, museos y eventos, que contaban con grandes inversiones institucionales, nos marcaron una línea de trabajo muy interesante que esperemos se vuelva a repetir.

¿Qué denominador en común tienen sus proyectos?
Sin duda uno de ellos es la integración de la luz en la piel o revestimiento del local, utilizarla como pretexto de volumen decorativo y afinarla con la tecnología disponible para crear el ambiente idóneo o ambientes necesarios para las distintas fórmulas de explotación. En definitiva, sumarle valores añadidos a la decoración, es muy importante conceptualizar el espacio desde un inicio, y si es así, tendrás el 50% ya ganado.

¿Qué materiales les gusta más utilizar y cuáles están demodé?
Lo que en realidad nos gusta es descubrir materiales nuevos, o buscar nuevas aplicaciones a materiales existentes, descontextualizarlos. En este momento se vive una tendencia de autofabricación, recicling, sostenibilidad, vintage, etc. Nosotros, nos sentimos muy cómodos con esta línea, y la impregnamos de nuestros conocimientos escenográficos, volvemos a recurrir al baúl de los trastos y a reconvertirlos, a tunear muebles que habían perdido su valor, a recuperar los 40’s , 50’s. Es una vuelta a la imaginación, a la madera natural, a los

colores primarios, donde lo importante es encontrar el equilibrio y conseguir que toda esa mezcla tenga su propio lenguaje asonante y una estética divertida que provoque y sea agradable a la vez.

El interior de un local de restauración ¿qué debe tener sin falta y de qué debe huir?
Personalidad, no importa el mundo que sugieras, pero debes sugerirlo de una forma íntegra y clara, te tienes que mojar, y el ejercicio deberá transmitir y deberá servir para que el visitante haga su propia inmersión en ese mundo y se pueda evadir del exterior.

Siempre puedes huir hacia adelante, pero lo que deberías evitar son los arquetipos, lo preconcebido, de alguna forma tienes la oportunidad de volver a empezar, buscar tus propios códigos de lenguaje y reinventarte. Después las cosas te pondrán en el sitio y se modelarán a sí mismas, pero el inicio tiene que ser bueno y se es así prevalecerá la idea, la síntesis, y eso se respirará.

Isabel Acevedo