Perrier-Jouët lanza Belle Epoque edición otoño 2005

20161114_pjeunetDesde hace más de 200 años, Perrier-Jouët siempre ha celebrado el esplendor de la naturaleza; desde sus viñedos en la región de Épernay hasta sus famosas botellas grabadas con las flores blancas de estilo Art Nouveau que se han convertido en emblema de la Maison de champagne apasionada de la belleza en todos sus aspectos. Esta edición de otoño de Belle Epoque es una prueba más de esta pasión. Esta nueva cuvée estacional de Perrier-Jouët se inspira en el encanto y la belleza del otoño.

El otoño tiene sus secretos. Las tonalidades verdes que cubren los árboles en primavera ahora se tiñen de rojo y naranja, revelando sus llamativos colores a medida que los días se hacen más cortos. Hervé Deschamps, chef de caves de Perrier-Jouët desde 1993, disfruta especialmente de esta estación: “En otoño, los viñedos de Champagne forman una serie de tramas de colores que varían en función del tipo de uva plantada: las parcelas de Chardonnay brillan doradas mientras las de Pinot despliegan sus tonos rojos y cobrizos. El otoño tiene también sus aromas propios: el rocío de la mañana saca la esencia del humus y los rayos de sol calientan los viñedos sacando el olor al zumo de la uva. Y, finalmente, el otoño es la estación en la que las plantas concentran el crecimiento del fruto, esperando la tan deseada vendimia”.

Además, el otoño es una estación de contrastes elegantes y luces cegadoras, el momento en el que el cambio de los colores de la naturaleza es más notable. “El otoño en el viñedo trae el último estallido de belleza antes de la llegada de los colores uniformes del invierno, pero por supuesto también trae el ajetreo de la vendimia, el clímax del año”. Hervé Deschamps continúa: “En otoño recolectamos la fruta y empezamos a soñar…” En 2005, el chef de caves se inspiró en este sueño para crear unacuvée con cualidades extraordinarias y armoniosas que se hacen eco de la gracia del otoño.

En nariz, Perrier-Jouët Belle Epoque Edición Otoño 2005 revela aromas a granada, grosella, caqui y cítricos, con esencia de rosas. Sabrosa boca que llevan a una vibrante y flexible suavidad, que desembocan en una maravillosa acidez al final.